Espera que las medidas para pagar a proveedores manden un mensaje de confianza

Rajoy: "Es inaceptable" vivir en un país "donde no se paga"

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha confiado en que el plan para hacer frente a las deudas pendientes de las administraciones con los proveedores sirva para enviar un mensaje a todos los emprendedores de que el Gobierno se preocupa por su situación y confía en ellos para la generación de riqueza que necesita el país.

Así lo ha señalado Rajoy durante el encuentro que ha mantenido en Moncloa con los principales proveedores a los que afectará la medida, a los que ha dicho que el Gobierno actúa en cuatro frentes para hacer frente a la difícil situación: controlar el déficit, tomar medidas que impulsen la competitividad, abordar la reestructuración financiera e impulsar medidas que ayuden a paliar la situación, como el pago a proveedores.

Rajoy ha asegurado que la situación que atraviesan los proveedores es "muy negativa" y muy "mala para la reputación del país". "Además es inaceptable", ha recalcado, tras asegurar que no se puede vivir en un país "donde no se paga".

Ha recordado que el mecanismo que ha diseñado el Gobierno "no tiene precedentes" y que ha intentado hacerlo de forma que funcione "con rapidez y agilidad". Según Rajoy, al decisión no fue "fácil", aunque el Ejecutivo tenía que mandar un mensaje de confianza a los emprendedores.

En este sentido, Rajoy ha admitido que España atraviesa una situación "difícil", aunque ha asegurado que el Ejecutivo tiene "la firme voluntad" de abordar la crisis, aunque haya que tomar decisiones complicadas porque es "lo que necesita el país. "Lo peor que se puede es no hacer nada, es lo que más daño hace al país", ha dicho.

Así, el presidente del Gobierno, acompañado por la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, el ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, Cristóbal Montoro, y el de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, ha asegurado que ésta será la legislatura "de las reformas" porque España tiene "urgencias" que debe afrontar.

En este sentido, ha recordado que las empresas tienen dificultades, que hay más de cinco millones parados, que casi el 50% de los jóvenes no tiene posibilidad de acceder al mercado de trabajo, que el PIB es negativo y que la previsión del Gobierno, sobre la que elaborará el Presupuesto, estima una caída de la actividad del 1,7% este año.

Según Rajoy, esta situación obliga al Gobierno a tomar decisiones, "muchas importantes", y "todas a la vez" para "remover los obstáculos" y "dar la vuelta a la actual situación" para conseguir el "principal" objetivo, que es "lisa y llanamente" recuperar la actividad, la confianza y volver al crecimiento.