Ocho de los 17 reactores ya se encuentran desconectados

Merkel, convencida de que acelerar el apagón nuclear es la decisión correcta

La canciller alemana, Angela Merkel, se mostró hoy convencida de que acelerar el apagón nuclear en Alemania tras el accidente de hace una año en la planta atómica japonesa de Fukushima fue la decisión correcta.

"Hemos visto que en un país industrial altamente desarrollado se dieron riesgos que no considerábamos posibles. Eso me convenció de que debíamos acelerar el apagón" nuclear, declaró la jefa del Ejecutivo germano en su tradicional vídeomensaje de los sábados.

Asimismo, se mostró satisfecha de la amplia aprobación por parte de los ciudadanos de la decisión aprobada en junio del año pasado por el Bundestag (cámara baja del Parlamento alemán) de abandonar de forma definitiva la energía nuclear antes de 2022.

De momento, ocho de los diecisiete reactores que todavía funcionaban el año pasado en el país ya se encuentran desconectados de la red, mientras que el cierre del resto se producirá de forma paulatina hasta la fecha acordada, para los que el Gobierno tiene previsto controles adicionales de seguridad.

"En ese sentido, creo que supondrá una mejora adicional en materia de seguridad, con el fin de garantizar que la energía nuclear en el tiempo que le queda constituye todavía una forma de energía segura", afirmó.

Al mismo tiempo, Merkel aludió a "la gran oportunidad para Alemania" que supone el apagón nuclear para "convertirse en líder en otros mercados, como por ejemplo el de las energías renovables".

La canciller reconoció que el apagón exigirá nuevas inversiones -no sólo en las redes- que afectarán también a los bolsillos del consumidor.

Al mismo tiempo subrayó que "también nuevas centrales térmicas de carbón, por ejemplo, cuestan más dinero que sencillamente continuar explotando las antiguas".

"Pero con ello y de cara al futuro tenemos garantizado el abastecimiento energético a medio y largo plazo", señaló Merkel, al tiempo que apostó por aplicar medidas de ahorro energético y por el desarrollo de redes inteligentes.

En este sentido, Merkel señaló que el problema se centra no tanto en el abastecimiento con otros recursos energéticos -algo que aseguró está garantizado-, sino en la estabilidad de las redes, cuyo estado actual calificó de "cuello de botella".

"Ese es nuestro punto débil, y por eso el desarrollo de las redes es nuestra prioridad absoluta. A principios de junio debería estar listo el plan de necesidades y hasta finales de año, debería estar elaborada la correspondiente ley para el desarrollo de las redes", precisó la canciller, quien agregó que "el tiempo apremia".