Según el Wall Street Journal

EE UU estudia demandar a Apple y a cinco editoriales por pactar los precios de los libros electrónicos

La empresa fundada por Steve Jobs convenció presuntamente a las editoriales para que estas cambiaran los precios de sus libros digitales antes del lanzamiento en abril de 2010 de la primera generación de la tableta iPad.

Phil Schiller, presidente de Apple, vicepresidente senior de marketing mundial habla sobre el nuevo iPad durante un evento de Apple en San Francisco, California, 07 de marzo 2012
Phil Schiller, presidente de Apple, vicepresidente senior de marketing mundial habla sobre el nuevo iPad durante un evento de Apple en San Francisco, California, 07 de marzo 2012

El Departamento de Justicia de Estados Unidos estudia demandar al gigante tecnológico Apple y a cinco editoriales por pactar los precios de los libros electrónicos, según informa The Wall Street Journal.

Según fuentes anónimas citadas por el diario, las casas de publicación son Simon & Schuster, Hachette, Penguin, MacMillan y HarperCollins, esta última propiedad del grupo News Corporation, dueño del rotativo neoyorquino que publica la información.

Apple, de acuerdo al periódico, convenció a las editoriales para que estas cambiaran los precios de sus libros digitales antes del lanzamiento en abril de 2010 de la primera generación de la tableta iPad, de la que el pasado miércoles se presentó la tercera versión.

En ese momento, el líder en el mercado de lectura digital era Amazon, la mayor tienda por Internet del mundo y que vendía la mayoría de sus libros electrónicos al precio relativamente bajo de 9,99 dólares por título o menos.

Amazon, que fabrica el popular lector digital Kindle, se vio obligada a abandonar su política de descuentos por la presión del cártel formado por Apple y las casas de publicación, que acordaron precios más altos a cambio de poder distribuir sus novelas en el nuevo iPad, indica el diario.

The Wall Street Journal señala que el Departamento de Justicia de EE UU cree que esa estrategia viola las leyes federales antimonopolio y estudia presentar por ello una demanda contra las seis firmas, como ya hizo en agosto de 2011 un bufete de abogados de Seattle.

Sin embargo, las autoridades estadounidenses están dispuestas a llegar a un arreglo con las compañías para evitar el juicio, un pacto que según el rotativo favorecería a los consumidores, puesto que obligaría a reducir los precios de los libros electrónicos.