El Foco

Más autónomos y más empleo

El autor reflexiona sobre la reforma laboral y sus efectos en el colectivo de autónomos, pero advierte de la urgencia de solucionar otros temas pendientes a través de la anunciada ley del emprendedor.

La crisis también es oportunidad", afirmación muy utilizada en estos tiempos. Sin embargo, actualmente, son solo unos pocos los que afrontan sus sueños para construirse un futuro. Estas personas son las que conocemos como emprendedores, profesionales con visión de negocio en cualquier producto o servicio, y que inician su actividad con la ilusión de tener su propio negocio, de crecer con él y de sostenerlo a diario, haciendo también crecer a todos cuantos les rodean.

La situación actual, con unas cotas de paro que alcanzan más de cinco millones de desempleados, impulsan, de manera tímida, a encontrar en el autoempleo una alternativa económica y laboral. Ese es el caso de los 4.635 profesionales por cuenta propia que se sumaron -en números absolutos-, de enero a febrero, al total de autónomos en el RETA, y que elevan la cifra de profesionales por cuenta propia en España a 3.045.932.

No obstante, este modesto impulso debe verse reforzado por medidas que alimenten sus negocios, en el sentido de que les permitan desarrollarse personal y profesionalmente; en definitiva, disposiciones que oxigenen su situación laboral. Solo de esta forma se podrá reforzar el mercado económico y de trabajo, ya que los emprendedores, los autónomos, son los pilares de las economías locales y autonómicas.

Siguiendo esta línea, hay que reseñar el impulso reformista del actual gobierno. Todos los autónomos se regirán por la normativa marcada en la nueva reforma laboral. Las nuevas medidas afectarán al colectivo autónomo, sin distinción de la experiencia, la única variable que se considera es si el profesional por cuenta propia tiene previsto contratar personal, o ya cuenta con trabajadores a su cargo -18% de los profesionales por cuenta propia-.

Sin embargo, según una encuesta propia, que hemos realizado en la Federación de Organizaciones de Profesionales, Autónomos y Emprendedores (Fopae), ocho de cada diez autónomos no van a contratar en 2012. Por ende, el "contrato indefinido de apoyo a los emprendedores", referido en la reforma laboral como apoyo al colectivo autónomo, solamente beneficiará a los dos de cada diez autónomos que tienen previsto contratar este año. Esto significa que unos 750.000 profesionales por cuenta propia accederán a una deducción fiscal de 3.000 euros para el contrato del primer trabajador de menos de 30 años. Esta medida generará empleo gracias a las empresas de menos de 50 trabajadores, -según señala la norma-, cuyas finanzas se encuentran en buen camino y tienen previsto la contratación de una persona.

Los autónomos, por el contrario, aún afrontan otras trabas que les dificultan, no solo la contratación de empleados, sino que, en muchos casos, afectan directamente a la viabilidad de sus negocios. En este sentido, todo el colectivo y, teniendo especialmente en cuenta a aquellos más de dos millones de autónomos a los que la reforma laboral no afecta de forma directa, aún sienten en su día a día las tres principales lacras del colectivo: morosidad, falta de financiación, y competencia desleal.

Desde Fopae, apoyamos todas las medidas que trabajan en beneficio de los autónomos y consideramos que la reforma laboral es una apuesta valiente, pero queremos que ésta sea la luz al final del túnel para el colectivo. Por ello, consideramos que el camino para llegar a ella debe incluir también medidas que alivien el problema que aqueja al 80% de los autónomos: la falta de liquidez. Contradictoriamente, la inyección de efectivo en las arcas del colectivo autónomo depende, en gran medida, de las instituciones públicas.

Así, por ejemplo, la actual medida en debate entre el Gobierno central y las Administraciones locales, respecto al pago total de las instituciones públicas con sus proveedores es una normativa que aliviará la situación de dos de cada cinco autónomos, según la encuesta de Fopae. Este dato demuestra que con la aplicación de impulsos económicos a los bolsillos de los emprendedores, los profesionales por cuenta propia contarán con medios para recuperarse y poco a poco reconstruirse.

En este sentido, la aplicación de esta normativa y otras ya comprometidas, tales como, el retraso en el pago del IVA hasta el cobro de las facturas, la apertura del crédito con menos trámites burocráticos, la regulación de la competencia desleal, entre otras muchas medidas se construyen peldaños que conforman el camino de la recuperación y de la supervivencia del mayor tejido empresarial de España, el colectivo autónomo y emprendedor.

Siguiendo esta línea, podemos decir que no se trata de una sola normativa, sino, por el contrario, de medidas específicas que permitan a los profesionales por cuenta propia contar con liquidez en sus bolsillos. Por este motivo, apremiamos al Gobierno a adelantar la ley del emprendedor que alivie la situación de asfixia económica que aqueja al colectivo.

De esta manera, la ley del emprendedor debe ser una normativa que distinga al colectivo como generador de empleo, pero que considere que el autónomo cuenta solo en su mayoría con recursos propios y cuya mayor herramienta de trabajo es el coraje de trabajar día a día, manteniendo la ilusión de haber emprendido un negocio propio y sosteniendo el empleo de las personas que trabajan con él. En Fopae, somos conscientes de que el emprendedor tiene iniciativa y atrae iniciativa, pero necesita apoyo. Con un poco de impulso, el colectivo podrá reactivarse y contribuir a reactivar también la economía; de esta forma, podremos ver los primeros pasos hacia la recuperación, una recuperación que deseamos se manifieste en una futura encuesta, en la que el 100% de los entrevistados responda que tiene previsto contratar.

¿Qué mejor manera de enderezar el camino de nuestra economía que apoyando a todas aquellas personas que están seguras de que esta crisis solamente es una oportunidad para demostrar su talento y emprender? Como muestra de aquella valentía, cabe destacar a cada uno de esos emprendedores (25%) que han cerrado sus negocios y, aun así, destinan el subsidio del paro percibido, a crear uno nuevo. Ese acto de coraje únicamente puede merecer apoyo por parte de la Administración y facilidades en el camino para que pueda consolidarse y generar empleo.

Camilo Abiétar. Presidente de la Federación de Organizaciones Profesionales, Autónomos y Emprendedores (Fopae)