Cinco Sentidos

El arte, rentable ahora y ¿siempre?

Liliana Godia, Felipa Jove, Juan Uriach y Juan Várez relatan su experiencia como coleccionistas

Los coleccionistas de arte deciden sus compras con bastantes elementos de juicio: el placer estético, el instinto, incluso la rentabilidad... Sin embargo, lo que les hace especiales, y por lo que reclaman comprensión de la Administración, es un elemento adicional: el peso social de su inversión. En palabras de Felipa Jove, presidenta de la Fundación María José Jove e hija del fundador de Fadesa, "las obras de arte son un bien tangible e intemporal, quizá el único bien que perdura generación tras generación, siglo tras siglo".

Pese a que las obras que acceden a una colección garantizan su permanencia en España, y en un porcentaje elevadísimo terminan por engrosar el patrimonio nacional en el medio o largo plazo, los coleccionistas no consiguen que la Administración facilite su labor. La reducción del IVA para la compra de obras y la mejora en la Ley de Mecenazgo son sus reivindicaciones comunes, recogidas por la Fundación Arte y Mecenazgo. Una iniciativa de la Obra Social La Caixa que busca un mayor reconocimiento social para quienes invierten su tiempo y su dinero en crear patrimonio.

Entre los patronos de Arte y Mecenazgo se cuenta Felipa Jove, al cargo de la fundación coruñesa que acoge la colección familiar de 550 obras: "Su rentabilidad no la medimos en términos económicos, sino sociales. La utilizamos como una herramienta cultural y educativa a disposición de la sociedad".

Como inversión sigue siendo atractiva, pero conviene asesorarse "porque la calidad no es tan común", según Juan Várez

Criterios de las adquisiciones

En el caso de la colección Jove, el denominador común es "un paseo por los hitos de la historia plástica del siglo XX. Cada obra es única e independiente, pero principalmente tiene un significado como parte de un todo". Otros patronos dirigen sus compras con otros criterios más restrictivos: por ejemplo, Juan Uriach, presidente del grupo Uriach, siguió la estela de su padre y su abuelo para completar una colección de 600 obras de la escuela catalana en su mayor parte, que dio por cerrada "al cumplir 80 años, con la compra de una obra de Tàpies. Esto no quiere decir que, si se pone una pieza a tiro, no apriete el gatillo".

El doctor Uriach admite que ha dedicado al arte "todo el tiempo libre que me permiten mis obligaciones habituales", aunque con gusto, porque para él "una buena exposición supone un tiempo de relajación y disfrute incomparables". Por todo ello, no recomienda en modo alguno el arte como inversión sin más motivaciones.

Liliana Godia, que a su afición de origen familiar suma los conocimientos adquiridos en sus estudios de Historia del Arte y su colaboración en Christie's, apunta que "el mercado del arte es de los pocos que ha logrado mantenerse, e incluso crecer, convirtiéndose en un activo financiero de apuesta segura. El año pasado, por ejemplo, las casas de subastas vendieron más que nunca en su historia".

Presidenta de la Fundación Francisco Godia y propietaria del Hotel Vela de Barcelona, entre otras labores, Liliana Godia supervisa un amplio y variado fondo, con piezas que van desde el siglo XIV hasta la actualidad. Dos centenares del millar de obras que la componen están abiertas al público, en una sede que ahora mismo alberga también una exposición, Barcelona Colecciona, junto a material cedido por otros coleccionistas. "Crecí con la pasión artística de mi padre y creé la fundación que lleva su nombre para compartir las obras de su colección con todo el mundo", explica.

Por el momento es más modesto el catálogo de Juan Várez, consejero delegado de Christie's en España, si bien ya ha sumado un centenar de obras. Su doble experiencia como comprador y profesional le autoriza a ofrecer consejos a quienes quieran introducirse en este mundo apasionante: "Si el precio es importante, me fijo con detalle en el currículum del artista para evaluar su rentabilidad. Además, hay que asesorarse para evitar riesgos: la calidad en el arte es menos común de lo que creemos".