El mercado prevé un impacto mínimo en las cotizaciones

Petroleras y aerolíneas resisten la amenaza iraní

Irán ha actuado con rapidez ante el embargo sufrido por la Unión Europea a sus exportaciones. De momento, Teherán ha hecho oficial la suspensión de la venta de petróleo a Francia y Reino Unido, que se haría efectivo a partir de julio. Otros países como España corren el mismo riesgo.

El efecto en el mercado del crudo ha sido inmediato. El precio ha superado los 120 dólares el barril del Brent, alcanzando el nivel más alto desde mayo pasado.

El impacto a nivel sectorial o de compañías que cotizan en Bolsa que pudieran verse afectadas por la amenaza de Irán ha sido bien distinto. Ayer, tras conocer la decisión que ha tomado sobre Reino Unido y Francia, las petroleras europeas subieron una media del 1% y las aerolíneas, el 0,55%. Repsol sumó el 1,4% e IAG, el 1%. En realidad, los dos países europeos tienen poca dependencia del mercado iraní, ya que sus importaciones no superan el 3%. La situación en España es distinta, ya que tras Rusia, Irán es el segundo país de donde más importa. Pero el Gobierno ha asegurado que la carencia, si llega a producirse, se cubriría con Arabia Saudí y los países del Golfo.

El principal riesgo en las actuaciones que está llevando a cabo Irán es el incremento en el precio de los suministros. Sin embargo, probablemente pueda ser compensado en las empresas que tengan mayor exposición a upstream (exploración y producción del petróleo). En el caso de Total, que cotiza en la Bolsa francesa, esta actividad generó el año pasado el 85% del beneficio neto. En la jornada de ayer el valor repuntó el 0,6%, y BP, inglesa, saldó la sesión con un alza del 2%.

Sabadell señala a Eni como una de las posibles sufridoras de la situación que ha provocado Irán. "El ministro de Exteriores de Italia ha confirmado que queda excluido del embargo el repago de deuda a Eni (entre 1.400 y 1.500 millones de dólares pendiente, que supondría entre el 1,7% y 1,9% de la capitalización de la compañía). Podría correr el riesgo de que Irán no pagara -mediante exportaciones-, pero sería muy limitado", explica la entidad. Eni subió el 0,69%. En el caso de Repsol, la propia empresa ha confirmado que busca alternativas. Su dependencia al petróleo iraní supone el 6% de sus importaciones.

En cuanto a las aerolíneas, los analistas se muestran sorprendidos por la buena evolución que están siguiendo en Bolsa pese al repunte del precio del petróleo, ya que supone un tercio de sus costes. "Probablemente tendrían hecha la cobertura a precios inferiores", explica Alberto Roldán, director de Bolsa de Inverseguros. El experto señala otro sector que podría verse afectado en el corto plazo si se paralizan las importaciones de Irán: las eléctricas. "Con el invierno tan duro que estamos sufriendo el consumo se ha disparado", dice. Las utilities tampoco registraron movimientos bruscos en la sesión de ayer.

Grecia pesa más que el riesgo geopolítico

"Si estuviéramos en 2016 con los problemas de Grecia ya solucionados y la crisis de deuda superada, el impacto de Irán en las Bolsas habría sido mayor", matiza Alberto Roldán, de Inverseguros.

Los inversores siguen teniendo como primera referencia la situación helena y, en definitiva, de toda la zona euro. También las subastas soberanas acaparan la atención de los mercados, y la de liquidez que realizará el Banco Central Europeo el próximo día 29 es especialmente importante a ojos de los inversores.

El factor geopolítico es un riesgo permanente para el sector del petróleo y para todos los negocios vinculados al mismo. Y parte de esa incertidumbre está recogida en la mayoría de las cotizaciones, según la opinión de los analistas.

Hace justo un año las petroleras atravesaban un momento crítico. El conflicto en Libia disparó el crudo hasta los niveles más altos en dos años. Repsol, Total y Eni suspendieron la producción por la escalada de la violencia en el país. Ese mes, febrero de 2011, ganaron el 5,9%, 3,97% y 2,14%, respectivamente.

El avance del oro negro reporta más beneficios que problemas a la mayoría de las petroleras. Por ejemplo, Repsol ganó un 6,4% más hasta el pasado septiembre debido a la mejora de los precios del crudo y gas, y pese a que los ingresos cedieron por el conflicto en Libia.