Elena Ochoa. Directora de Ivorypress

"El 'yo puedo hacerlo' es la herramienta para mejorar"

Aunque sigue siendo conocida por su labor de divulgadora televisiva y su matrimonio con Norman Foster, la actividad de Elena Ochoa se centra en el mundo del arte a través de la editorial Ivorypress, creada en 1996, y en torno a la que se articulan exposiciones, una librería, producciones audiovisuales... En Arco Madrid presentará, desde el miércoles, trabajos de artistas a los que apoya desde hace lustros como Ai Weiwei, Los Carpinteros, Valsecchi, John Gerrard...

¿Cómo afronta la situación una iniciativa como la suya?

"Si fuera joven, no dudaría ni un segundo en irme a Brasil, China o India. Allí hay energía creativa y financiera"

Los proyectos pueden surgir en los momentos más difíciles y hay que armarse de valor para seguir si se tiene la convicción de que valen la pena. Creo que es saludable digerir las crisis con un filtro automático de optimismo, para que recordemos con más fuerza los momentos positivos y sintamos que uno puede. La necesidad de tomar riesgos para empujar Ivorypress hacia arriba es, si cabe, más imperiosa hoy que al principio. Ahora tengo un equipo extraordinario, que es lo mejor de esta aventura.

¿Cuál es el denominador común que definiría todas sus actividades?

Búsqueda, búsqueda constante de todos y cada uno de los ángulos de la creación artística, de la imagen, de la palabra, del espacio, de materiales, de fórmulas para atraer a la gente joven y no tan joven a la lectura y al arte contemporáneo. Y esto abre un horizonte sin fin.

¿Y cómo se defiende el sector en general?

Aunque se realizan adquisiciones muy notables, como la de Los jugadores de cartas de Cézanne, el impacto de la crisis es brutal. Pero no hay duda de que los tiempos malos son un acicate para la inteligencia y la voluntad. Se sigue coleccionando, se sigue adquiriendo libros y obras de arte cada día, y esto es alentador. La fórmula que nos repetimos siempre en Ivorypress es trabajar más, con más paciencia y perseverancia. Y las cosas se volverán a colocar en su sitio.

Vive a caballo entre varias ciudades... ¿Cómo se maneja ese estrés?

Ivorypress no podría funcionar de otra manera. Y yo, como su cabeza, tampoco. Sí, es un estrés, pero esencial en nuestro trabajo, en mi vida y en la de mi equipo. Es un estrés saludable, creativo. Es un plus, no un minus.

¿Cómo se percibe fuera de España la situación de nuestro país?

En las ultimas semanas he estado en Nueva York, San Francisco, Zúrich y Londres y la situación es igual de terrible, de lucha y de incertidumbre. Sobre todo entre los más jóvenes. Sin embargo, en Brasil, China, algunos del Este, en los países del Golfo o en India se respira una energía creativa y financiera extraordinaria. Si fuera joven no dudaría ni un segundo en irme allí.

¿Podemos combatir lo que usted ha calificado como era de la ansiedad o es inevitable la inquietud?

Estamos expuestos a desequilibrios humanos y sociales que afectan a nuestra necesidad innata de seguridad. Si uno no se pone una coraza hermética, confeccionada a base de optimismo... apaga y vámonos. El todo es posible y el yo puedo hacerlo es la única realidad si queremos que nuestra vida y nuestro entorno funcionen y las cosas vayan a mejor.

¿Qué tipo de valores cree que deben impulsarse para contribuir a la mejora de la situación social?

Las buenas noticias parecen no ser noticia. Todos conocemos a gente que se deja el pellejo y son grandes héroes en sus territorios cotidianos, pero no existen en esas películas de desequilibrios que nos despiertan cada mañana en la prensa. Sin embargo están ahí, a nuestro lado... Sugiero ver el documental Wasteland, del brasileño Vik Muniz.