Según 'The Wall Street Journal'

El presupuesto de EE UU para 2012 prevé un déficit de 1,33 billones de dólares

Los presupuestos generales de EE UU para 2012 prevén un déficit de 1,33 billones de dólares, frente a los 1,29 billones de 2011, e incluyen un decidido esfuerzo en gasto público en infraestructura, informa el diario The Wall Street Journal.

El déficit para 2012 supera los 1,15 billones pronosticados recientemente para este año por la Oficina de Presupuestos del Congreso (CBO, en inglés), organismo independiente que evalúa las previsiones económicas federales.

Estas cifras han sido dadas a conocer hoy por el diario financiero, que asegura haber tenido acceso a los documentos que serán enviados el próximo lunes por la Casa Blanca al Congreso estadounidense.

El déficit de 1,33 billones de dólares previsto para 2012 supone un 8,5% del Producto Interior Bruto (PIB) de EEUU, y la Casa Blanca espera que en 2013 se reduzca a 901.000 millones de dólares, 5,5% del PIB.

Será el cuarto año consecutivo en el que el déficit de EE UU supere el billón de dólares, algo que no había ocurrido en los 60 años precedentes.

No obstante, los analistas consideran que estas cifras, que fueron evaluadas de acuerdo a los datos de finales de año, podrían reducirse a la luz de los últimos datos económicos positivos registrados por la economía de EEUU en enero, como la reducción de la tasa de desempleo al 8,3%.

El presupuestos incluye un plan de inversión pública en infraestructura de 476.000 millones de dólares, principalmente carreteras, y más de 360.000 millones en recortes a los programas de salud pública Medicare (para la tercera edad) y Medicaid (para personas de bajos recursos).

Los presupuestos para 2012 serán previsiblemente un nuevo episodio de enfrentamiento entre republicanos y demócratas en el Congreso.

Las nuevas cuentas públicas incluyen unos ingresos de 1,5 billones de dólares en impuestos, gran parte procedentes de la supresión de la prórroga de exención de impuestos para las rentas altas aprobadas durante la Administración de George W. Bush, algo a lo que se han opuesto los legisladores republicanos.