Las entidades minimizan el impacto con provisiones genéricas y excedente de capital

La limpieza de balance costará 13.280 millones a Santander, BBVA y Caixabank

La banca española ha empezado a comunicar el impacto de la exigencia en saneamientos anunciada el viernes por el gobierno, que costará a Santander, BBVA y Caixabank un total de 13.281 millones de euros, entre provisiones y coste de capital. Aun así, las entidades recurrirán a la provisión genérica sin usar, al excedente de capital sobre el mínimo exigido y a los saneamientos anticipados a 2011 para minimizar el impacto.

Francisco González (presidente dl BBVA), Isidro Fainé (La Caixa) y Emilio Botín (Santander), en un acto del Consejo Empresarial para la Competitividad en 2011.
Francisco González (presidente dl BBVA), Isidro Fainé (La Caixa) y Emilio Botín (Santander), en un acto del Consejo Empresarial para la Competitividad en 2011.

El Gobierno requiere a la banca un esfuerzo en saneamientos por un total de 50.000 millones de euros. Santander presenta la factura más elevada, a la que la entidad ya se ha adelantado en los resultados de 2011. Ha dotado por adelantado provisiones de 1.800 millones de euros y a esta cuantía se suman los 2.000 millones de euros de excedente de capital respecto al mínimo que se le exige al banco, de un ratio del 8%. Así, la cuantía pendiente de provisionar se reduce a 2.300 millones de euros, que el banco podrá asumir en un solo año. Tiene previsto destinar a saneamientos 900 millones de las plusvalías de la venta de Santander Colombia, no apuntadas en 2011, y otros 1.400 millones de plusvalías que obtendrá en este año.

BBVA deberá encajar un impacto total de 4.000 millones de euros: 2.200 en provisiones por adjudicados y crédito a promotores, más 600 millones de la provisión genérica del 7% para el crédito sano y otros 1.200 millones del coste de capital con el que también se financia el esfuerzo. Tras apuntar todos los saneamientos, la cuenta de resultados del banco sufrirá este año un impacto de 1.360 millones de euros. Esa cuantía será en definitiva el esfuerzo adicional que deberá realizar el banco, que afirma que cumplirá de todas formas con los objetivos de capital de la Autoridad Bancaria Europea (previstos para junio) sin realizar desinversiones y sin modificar su política de dividendos.

Caixabank ha comunicado a la CNMV un esfuerzo en provisiones por 2.436 millones de euros (que incluyen la provisión genérica del 7% por 955 millones), que corresponde al saneamiento del crédito a promotores, más otros 745 millones de euros de los requerimientos de capital. De los 2.436 millones de euros, hay que restar, además, las provisiones genéricas de las que aún no ha hecho uso, que ascienden a 1.835 millones.

En definitiva, un impacto total de 3.181 millones que la entidad podrá cubrir con relativa holgura. Por un lado, no necesita provisión adicional para la cartera de activos adjudicados, según ha comunicado a la CNMV y dispone de los mencionados 1.835 millones de euros de la provisión genérica, que no empleó en 2011, con los que absorber saneamientos. Además, Caixabank recurrirá a un excedente de recursos propios sobre el capital mínimo exigido de 6.376 millones de euros. Así, la entidad cerró 2011 con un core capital del 12,6%, según criterio de Basilea II, frente al mínimo ahora requerido por el Banco de España del 8%. La posibilidad de destinar al saneamiento ese excedente de capital respecto al mínimo regulatorio permitirá a la banca por lo tanto no tener que recabar dinero nuevo por este concepto.

Caixabank, filial cotizada del Grupo La Caixa, solo tendrá por lo tanto que asumir una necesidad adicional de provisiones por 2.436 millones de euros. Así, la necesidad adicional de recursos para Santander, BBVA y Caixabank para cumplir con los requisitos de saneamientos se reducirá, gracias a la provisión genérica sin usar, al excedente de capital sobre el mínimo exigido y a los saneamientos anticipados a 2011 para minimizar el impacto.

Grupo La Caixa

La factura para el grupo se amplía a cargo de Servihabitat, la filial en la que La Caixa apartó los inmuebles adjudicados cuando repartió activos de cara a la salida a Bolsa de Caixabank. Así, la cobertura de esos adjudicados requiere otros 730 millones de euros, a los que se suman otros 560 millones por los requerimientos de capital.

En definitiva, el grupo La Caixa, incluida la filial cotizada Caixabank, asumirá un impacto total de 3.166 millones de euros en provisiones más 1.305 millones de euros de capital.