Los grupos fusionados deberán contar con un solo proveedor antes de 2014

El Gobierno da dos años a la banca para poner orden en sus pactos de seguros

Decisión salomónica. El Gobierno mantiene su exigencia de que cada banco solo tenga un socio asegurador por ramo de negocio. Pero a cambio da tiempo. Las entidades deben haber puesto en orden sus alianzas antes de 2014.

Los deberes se amontonan a las entidades de crédito: exigencias de solvencia europeas, nuevas provisiones del Gobierno, digestión de las fusiones, ajustes de red y personal... El Ejecutivo es consciente de la ingente labor que los banqueros tienen por delante y, por eso, ha decidido levantar la mano en un capítulo: los seguros.

Las fusiones que ha experimentado el sector financiero español en los últimos tres años han puesto patas arriba el mapa de distribución de pólizas a través de sucursales. Prácticamente todas las entidades de crédito firmaron la pasada década alianzas con aseguradoras y, al fusionarse con otras firmas, han aparecido duplicidades.

El real decreto aprobado el pasado sábado impone que la situación esté corregida antes del 1 de enero de 2014. Es decir, dentro de dos años. Precisamente, esa norma fija en 24 meses el periodo máximo que tienen las entidades para asimilar las provisiones extra para cubrir activos inmobiliarios problemáticos.

La ley de mediación de seguros, en vigor desde 2006, exige que un operador de bancaseguros solo tenga un proveedor para el ramo de vida y otro para el de daños. De esta forma se evitan malentendidos y se protege al cliente. No se permite, pues, fragmentar la red de oficinas ni distribuir productos creados por distintas factorías.

Ricardo Lozano, director general de seguros bajo el mandato socialista, insistió en la necesidad de cumplir esta norma desde que comenzaron las fusiones bancarias. Su sucesora al frente del supervisor, Flavia Rodríguez-Ponga, no se había pronunciado públicamente al respecto todavía. El Real Decreto Ley sobre reforzamiento del sistema financiero ratifica, pues, la continuidad de la doctrina en materia de distribución de seguros por parte de la banca.

Poner orden en sus alianzas de bancaseguros será muy oneroso para las entidades de crédito. Algunos de los acuerdos se remontan a principios de la pasada década y habían alumbrado ya potentes compañías. Así lo ratifican las indemnizaciones que exigen hoy algunas aseguradoras a sus antiguos socios.

Aviva reclama el pago de 944 millones de euros en un arbitraje ante la Cámara de Comercio de Madrid a Bankia por su 50% en Aseval, la compañía de vida que creó con Bancaja. Y Aegon demanda el pago de 600 millones a Caja Mediterráneo (CAM), recién adjudicada a Sabadell, por romper amarras en Mediterráneo Vida. En su caso, ha acudido ante la Corte Internacional de Arbitraje de París.

Es cierto que bancos y cajas lograrán dinero por traspasar todo el negocio de seguros de vida o no vida a un proveedor, pero previsiblemente este ingreso será menor que la indemnización a pagar por rescindir el resto de contratos por las peores expectativas de negocio.

Las aseguradoras pagaron auténticas millonadas por hacerse un hueco en el canal de venta bancario. No en vano, las oficinas intermedian un 73% del negocio de vida (estrechamente vinculado a la concesión de hipotecas) y cada vez ganan más presencia en la venta de pólizas de daños. Además del tradicional seguro de hogar, los bancos ya venden pólizas de pymes, comercio y autos. De hecho, generan el 10% de la facturación de no vida.

Al Gobierno no le importa retrasar dos años el reordenamiento del mapa de bancaseguros porque las joint ventures constituidas son compañías sanas y solventes. "Somos la última tarea de la lista porque no somos un problema", no cejan de decir los principales ejecutivos de las aseguradoras. Las compañías más afectadas por los choques son Mapfre, Aviva, Aegon, Caser y Zurich, aunque hay una decena de grupos con pactos de distribución bancaria.

Calendario

Fechas clave en la reordenación bancaria

Febrero: se completará la subasta de Unnim y comenzará la venta de Banco de Valencia.

31 de marzo: las entidades deberán presentar al Banco de España un informe de cómo van a cumplir con los nuevos saneamientos. El supervisor responderá en 15 días.

31 de mayo: plazo máximo para que las entidades que quieran más tiempo para los saneamientos anuncien un proyecto de fusión.

31 de diciembre: es el tope para cumplir con los nuevos saneamientos. Si hay fusión, contarán con un año extra.

Luz verde a la congelación del cupón de las preferentes

Las entidades financieras tendrán la posibilidad de disfrutar de un régimen excepcional para el pago de sus participaciones preferentes. Según establece el real decreto ley de reforma del sistema financiero, publicado el sábado, podrán solicitar al Banco de España el aplazamiento durante un año del pago del cupón de estos títulos, dentro del plan de cumplimiento de las nuevas exigencias de saneamiento que deberán presentar, en previsión de las pérdidas o déficit de recursos propios que la nueva norma ocasione.

El real decreto ley incluye una disposición adicional bajo el título "trato excepcional de participaciones preferentes y otros instrumentos en circulación" por el que la banca tendrá autorización para congelar durante un año el pago del cupón de estos productos.

Las entidades podrán solicitar este aplazamiento dentro del plan de cumplimiento de las nuevas exigencias de saneamiento que deben presentar al Banco de España antes del próximo 31 de marzo. Será la fórmula con la que anticiparse al posible impacto en beneficios y capital si bien la confirmación de si entidad emisora de las preferentes suspende o no definitivamente el pago del cupón llegará una vez transcurrido el año, en función de si "dispone de beneficios o reservas distribuibles suficientes y no existe un déficit de recursos propios en la entidad", explica la norma.

Hasta el momento, el pago del cupón de las preferentes se anula cuando la entidad emisora entra en pérdidas, consideradas habitualmente al cierre del ejercicio. Así, la presente crisis ha dejado situaciones paradójicas como que Caja Mediterráneo pagara el cupón después de haber sido intervenida por el Banco de España, ya que había declarado pérdidas en el momento de la intervención.

Siete años de 'cocos'

El real decreto alude también a los bonos convertibles contingentes (CoCos), el instrumento que podrán emitir las entidades que necesiten recursos del FROB para cumplir con el saneamiento. Para que tengan el reconocimiento de capital, su plazo de conversión en acciones será de siete años.

La reforma mete presión a Novagalicia

A Novagalicia se le acaba el tiempo. Hasta la aprobación de la reforma financiera, se daba por hecho que la caja de ahorros gallega tenía de plazo hasta septiembre de 2012 para encontrar inversores que evitasen la subasta de la entidad al mejor postor. Sin embargo, el nuevo Gobierno tiene prisa y pretende encauzar una nueva oleada de fusiones durante el primer semestre.

La nueva normativa incluye un párrafo que dice que "se procede a la supresión de la posibilidad que tenía el FROB de desadvertir, en el plazo de uno o dos años, los títulos adquiridos a las entidades emisoras o a terceros inversores propuestos por la entidad". Este precepto parece atar las manos del presidente ejecutivo de Novagalicia Banco, José María Castellano, para lograr el desembarco de capital que impida que la antigua caja tenga que ser rescatada.

En una situación similar está CatalunyaCaixa, aunque en este caso, el mercado daba por hecho que la única posibilidad con que contaba la entidad era se absorbida por un grupo mayor.

Durante el mes de febrero se irá completando la subasta de Unnim y comenzará la venta de Banco de Valencia.