Análisis

Las comparaciones son odiosas

BBVA ha decidido seguir sus propios pasos, sin presiones externas o de rivales. Cerró el año con un beneficio de 3.004 millones de euros, con una caída del 34,8%, sin saneamiento adicional de sus activos inmobiliarios. Razón: "lo haremos cuando salga el decreto del Gobierno. BBVA lleva desde 2009 haciendo un esfuerzo extra en el saneamiento de inmuebles", aseguran en el banco.

Santander anunció que había adelantado parte de las provisiones extra que exigirá el Gobierno a partir de mañana, y que ya cumplía también con los requisitos de capital de la Autoridad Bancaria Europea (ABE). BBVA, sin embargo, quiere ir a su ritmo. Afirman que con la generación de ingresos recurrentes que trimestre a trimestre realizan no tienen ningún, y remarcan que no hay ningún problema para cumplir "lo antes posible" con las nuevas exigencias de provisiones.

En España BBVA cerró el ejercicio con un beneficio de 1.363 millones, con una caída del 39,5%. La tasa de morosidad del banco en el país es del 4,8% sin alterarse en los últimos ocho trimestres, otra razón que argumentan para no tener que adelantarse a ninguna medida extra.

Tampoco con ABE. Afirman que quedan dos trimestres y solo les falta 1.000 millones para alcanzar el objetivo de capital marcado por la Autoridad Bancaria Europea, y tan solo en un trimestre y de forma orgánica generan 1.600 millones. Por ello, afirman que sin realizar plusvalías u otro instrumento podrán cumplir sobradamente con ABE.

El mercado será el que juzgue sus resultados y el que le dirá los pros y los contras de su estrategía. De momento, si tiene fama ganada de algo es precisamente de prudente.