Crisis en las aerolíneas tradicionales

Aerolíneas 'zombies' vs. 'low cost'

Salvar a las compañías aéreas en crisis es cosa del pasado. Los gobiernos europeos se han vuelto reacios a rescatar a las aerolíneas endeudadas, en un contexto marcado por una profunda crisis y la necesidad de recortes y austeridad. El cierre de Spanair el pasado viernes, por sus problemas de liquidez constantes, es una muestra de ello.

Afectados por el cierre de Spanair en Las Palmas de Gran Canaria
Afectados por el cierre de Spanair en Las Palmas de Gran Canaria

Desde el inicio de la actual crisis, los gobiernos europeos, obligados a apretarse el cinturón, muestran sus reticencias a inyectar dinero público en las aerolíneas endeudadas. En el caso de Spanair, las inversiones del gobierno catalán comenzaron en 2009 con el tripartito, y, tras la llegada de CIU en 2010 las ayudas se aceleraron. Pero ahora Cataluña es una de las comunidades más endeudadas de España y el gobierno decidió cortar el grifo de las ayudas a la aerolínea, lo que le ha acabado por llevar a la quiebra.

"Es asombroso cómo se las ingenian todas esas aerolíneas zombies para sobrevivir a pesar de estar teniendo pérdidas año tras año", asegura en declaraciones a Bloomberg Heinrich Grossbongardt, un experto en la industria aérea. "Una aerolínea tradicional necesita 50 millones de pasajeros al año para reducir los costes a un nivel aceptable", afirma Grossbongardt. Algo que, desde la llegada de las low cost, ya no sucede en España.

Son las low cost quienes se llevan el gato al agua. Ryanair y Vueling fueron las dos únicas aerolíneas que aumentaron su número de pasajeros durante el pasado año. Ryanair, la compañía que mueve más viajeros en España, dejó atrás a Iberia en 2011 con una diferencia de casi diez millones de pasajeros. La compañía de bajo coste tuvo 32.261.370 viajeros frente a los 22.621.270 que tuvo Iberia, según datos de AENA. Vueling consiguió también aumentar su número de pasajeros en 580.000.

Las compañías tradicionales, sin embargo, han sufrido un descenso en sus clientes. El aumento del precio del queroseno y su falta de adaptación a la feroz competencia de las low cost las han llevado a una crisis de la que ha salido la primera gran afectada: Spanair, que cerró el pasado viernes por sus graves problemas de liquidez y ante la negativa de Qatar Airlines de entrar como socio. Iberia, Air Europa o Air Berlin también perdieron cuota de mercado en España en 2011. Comparando con datos de 2010, Iberia perdió más de seis millones de pasajeros, Europa casi un millón y medio y Air Berlin más de tres millones. EasyJet se quedó prácticamente igual, con un leve descenso.

Algunas aerolíneas tradicionales, como Iberia, ya han decidido crear su propia low cost para competir con Ryanair y Vueling. Iberia Express volará a partir de marzo y tiene previsto llegar a unos diez o doce destinos. Quizá entonces llegue el momento en que las aerolíneas zombies comiencen a despertar.