Muy confidencial

El convenio de la construcción se firma con fuerte división empresarial

La construcción española tiene nuevo convenio hasta 2016, que firman hoy la Confederación Nacional de la Construcción (CNC) que preside Juan Lazcano y los sindicatos. Pero el parto ha sido más que complicado. Y no tanto por la pugna entre patrones y trabajadores, como por el desacuerdo reinante en el bando empresarial.

Fuentes implicadas en las negociaciones aseguran que salió aprobado ayer jueves en el comité ejecutivo de la CNC pese a la existencia de discrepancias y sin votación. Algo sin precedentes en la gran patronal que incluye a colectivos de constructoras de todos los tamaños, fabricantes de materiales de construcción, etcétera.

La división del empresariado respecto al marco que debe regir sus relaciones con los obreros tuvo su máxima expresión, según las fuentes consultadas, la semana pasada. El 11 de enero las conversaciones en el seno de la CNC derivaron en enfrentamientos y quedaron totalmente embarrancadas. La reunión de ese día se suspendió y sólo la inminencia de una reforma laboral impuesta por el Gobierno ha hecho que los empresarios pisen el acelerador.

El convenio afecta a cerca de un millón de trabajadores y a unas 300.000 empresas. El nuevo texto incluye moderadas subidas salariales y mantiene los convenios provinciales.