Muy confidencial

Ya entra dinero norteamericano en las subastas del Tesoro

Desde la primavera de 2010, cuando el mal griego infectó a la deuda soberana de todos los países sureños de la zona euro, el dinero cualificado de los inversores internacionales había desaparecido en las subastas de deuda del Tesoro español. Primero de forma parcial, y después, ya en 2011, de forma definitiva. Los temores calaron hondo en los inversores acerca de la posibilidad de impago, y las primas de riesgo se dispararon, encareciendo las emisiones del Tesoro y la financiación para los grandes proyectos empresariales españoles. Pero tras la recomposición de la política monetaria del BCE, con subastas a tres años de ingentes cantidades de dinero, así como la decisión de comprar deuda en los mercados secundarios, ha aliviado la presión sobre la deuda periférica.

En las dos últimas subastas del Tesoro español, así como del italiano, ha habido sobredemanda, y ambos han logrado colocar con una rentabilidad muy inferior a la de hace tan solo dos meses, en todos los plazos de emisión. La afluencia de dinero llegaba fundamentalmente de los bancos españoles y en menor medida, de los particulares; el dinero de los grandes fondos exteriores, salvo cuando aparecía puntualmente con carácter especulativo, había desaparecido. Sin embargo, en la última subasta el Tesoro ha detectado la presencia de cantidades nada despreciables de dinero procedente de fondos norteamericanos como inversores finales. Algo de confianza debe haber resurgido.