Salud

La cirugía estética más demandada por los ejecutivos

Más que arrugas, lo que desean es eliminar la sensación de cansancio.

Les quita el sueño ofrecer una imagen cansada. Las arrugas, hoy día, según explican varios cirujanos de estética, han pasado a un segundo término. Lo que desean ejecutivos y empresarios es mostrar un aspecto fresco y dinámico. Saben que clientes, proveedores, accionistas y superiores lo valoran. "A medida que aumentan las responsabilidades se incrementa este tipo de preocupación. Los hombres no quieren parecer fatigados, agotados, quieren que se les vea despiertos", explica Ángel Juárez, jefe del servicio de cirugía plástica y estética del Hospital Sanitas La Zarzuela de Madrid. Por tanto, una de las intervenciones más demandadas es la blefaroplastia, o cirugía que rejuvenece el rostro a través de los párpados.

Se trata de una operación que suele realizarse con láser. En el Instituto Médico Láser, la doctora Josefina Royo de la Torre afirma que se trata de una técnica mínimamente invasiva que no deja cicatrices, "ofrece un resultado natural, tiene un periodo de recuperación de cuatro días como máximo y corrige al cien por cien el problema de las bolsas oculares de los párpados superiores o inferiores o ambos, así como el excedente de piel palpebral que pudiera existir". Este tipo de intervención oscila entre los 2.000 y los 3.000 euros.

Al mismo nivel que los párpados, se encuentra la cirugía de abdomen o abdominoplastia, añade Santos Heredero, jefe del servicio de cirugía plástica del Hospital Montepríncipe de Madrid, precursor del tratamiento láser lifting, que permite rejuvenecer la piel sin someterse a cirugía, con anestesia local y sin restos de hematomas ni cicatrices tras la intervención. "La liposucción de abdomen es lo más eficaz con aquello que es difícil de retirar mediante el gimnasio y las dietas", señala Heredero. El precio de un láser lifting completo (que incluye manchas y rejuvenecimiento de la piel) cuesta 3.000 euros. La abdominoplastia, entre 3.500 y 4.000 euros. "El abultamiento del abdomen en el hombre supone la entrada en una edad que puede resultar menos competitiva en el mundo ejecutivo", señala Royo de la Torre.

A partir de los 42 años, añade Ángel Juárez, a los varones les preocupan sus mamas. "Comienzan a crecer, presentan una mayor flacidez y ofrecen un aspecto menos masculino, por lo que es otra de las cirugías cada vez más habituales".

Como también lo es, apunta la doctora del Instituto Médico Láser, la depilación médica con láser en zonas expuestas como las manos y la porción visible, una vez vestido con traje y corbata, del cuello. "Tenemos una vasta experiencia y alto número de pacientes ejecutivos, sobre todo varones, que a medida que su trayectoria profesional despega, encuentran altamente inconveniente mostrar tatuajes visibles en zonas como las manos".

La máxima preocupación hoy día no es estar más guapos o atractivos, sino tener el aspecto más saludable posible, lo que parece estar ligado a la capacidad para asumir mayores responsabilidades y retos. Los tratamientos faciales, preferentemente con bótox o revitalización con ácido hilaurónico, también tienen su público entre la población masculina ejecutiva. "Cada vez más anuncios de ofertas de empleo demandan buena presencia. Existe una presión social por mantener un buen aspecto", afirma Jorge Planas, director médico de la Clínica Planas de Barcelona, que recalca que la operación de párpados es la única intervención estética relacionada con la presión laboral.

Tratamientos con bajo coste laboral

La cirugía mamaria sigue siendo la operación estrella entre las mujeres, incluidas las ejecutivas y empresarias. No tanto ganar en talla como recuperar el esplendor perdido con el paso de los años y de la maternidad. "El 30% de las operaciones que realizamos son de cirugía de mama", señala Jorge Planas, director médico de la Clínica Planas Barcelona.

El colectivo femenino sigue siendo el cliente estrella en las clínicas de estética, aunque cada vez hay más hombres que se animan a someterse a este tipo de tratamientos. El 75% son mujeres y el resto hombres, pero esos porcentajes tienden a igualarse a medida que aumentan las responsabilidades profesionales.

"El estiramiento facial sigue siendo la operación estrella entre las mujeres, pero aplicando técnicas menos agresivas, con los que se consiguen efectos menos espectaculares pero con un menor coste de baja laboral", explica Santos Heredero, doctor del Hospital Montepríncipe de Madrid. "Suelen ser personas con una apretada agenda y los tratamientos han de ser altamente resolutivos y a poder ser en sesión única", asegura Josefina Royo de la Torre. El ejecutivo invierte una media de 300 euros mensuales en tratamientos estéticos.