El futuro del Euro

La Unión Europea busca refundarse contra reloj

Más que 10 velas, el euro afronta su primer decenio de vida con una decena de hogueras encendidas a su alrededor. A punto de cumplirse dos años desde que estallara la crisis de la deuda soberana europea que desembocó en el primer rescate griego, el segundo está aún por firmar, y se diría que los líderes europeos no han hecho otra cosa que soplar. El manguerazo definitivo, diseñado por el eje Berlín-París y seguido por 26 de los 27 socios (con la excepción de Reino Unido), consiste en la creación de un nuevo Tratado. Una suerte de refundación de la UE, concebida sobre un dogma de austeridad fiscal, que debería estar lista en primavera. Los primeros pasos se darán en la cumbre de líderes europeos del próximo 30 de enero. A la espera de que se clarifiquen los tiempos, el termómetro de las primas de riesgo sigue candente y la negociación, demasiado ligada a los diferentes intereses patrios. Electorales, en buena medida. El presidente francés busca una posición de fuerza para afrontar con mayor aceptación pública las elecciones presidenciales de abril. Los socialistas galos ya han anunciado que, si son elegidos, buscarán vías alternativas a las pactadas ya con Alemania. La canciller Angela Merkel, que también se juega este año la reelección, ha demostrado en pasados comicios regionales que su política electoral es de "concesiones cero" a la UE, reclamando más poder para Berlín. Por último, los tecnócratas griegos deberán celebrar elecciones pues el ejecutivo de Lucas Papademos es solo transitorio. El Banco Central Europeo, aplaudido por la renovada barra libre de liquidez a la banca y la reducción de los tipos de interés al 1%, deberá lograr que el crédito llegue a las calles y decidir si el precio del dinero debe ajustarse aún más.