Muy confidencial

Rubalcaba se quita de en medio en el reglamento Sinde

La rapidez en la aprobación del reglamento que desarrolla la ley Sinde en el primer paquete de medidas aprobado por el PP no fue, precisamente, una sorpresa para el PSOE. El texto, sin cuya aprobación no podía entrar en vigor la polémica ley en defensa de la propiedad intelectual, fue pactado en el Congreso por el entonces partido en el Gobierno, el PSOE, y el PP, a la sazón en la oposición. Sin embargo, los diputados socialistas reconocieron en privado en alguna ocasión que el impacto de la medida estaba mermando la intención de voto juvenil hacia el PSOE.

Pero la ministra Ángeles González-Sinde insistía en su aprobación. Así, en el traspaso de poderes, Pérez Rubalcaba preguntó a Soraya Sáenz de Santamaría si su partido aprobaría el reglamento. Ante la afirmación de la ahora vicepresidenta, el aspirante a la secretaria general del PSOE prefirió no castigar más a su electorado y dejó el marrón de la aprobación al PP. La pinza Rubalcaba-Miguel Sebastián pesó más que la voluntad de González-Sinde, que tendrá que asumir que la ley que lleva su nombre ha sido posible gracias al PP y no al partido del que fue ministra.

Todo sea para que Mariano Rajoy no tenga que recibir una llamada de Barack Obama quejándose nuevamente de que los "ciudadanos españoles estaban robando a algunos ciudadanos estadounidenses".