Las alzas salariales firmadas no superaron el IPC, del 2,4%

3,6 millones de empleados pierden poder adquisitivo en 2011

Los convenios laborales registrados en 2011 afectaron a 6,2 millones de trabajadores. De estos, más de la mitad, 3,6 millones, han perdido poder adquisitivo ya que pactaron un incremento salarial por debajo de la inflación de diciembre, que ascendió al 2,4%.

La inflación cerró el mes de diciembre en el 2,4%, en la línea con la moderación de precios observada en los últimos meses. A pesar de ello, el IPC del último mes del año superó al salario pactado en los convenios registrados en 2011 para la mayoría de asalariados. La estadística indican que en la ventanilla del Ministerio de Trabajo entraron el año pasado 2.532 convenios -entre los nuevos y los renovados- que afectaron a 6,2 millones de trabajadores.

Casi un 60% de estos empleados firmaron un aumento salarial inferior al 2,4% de la inflación. Una parte de los trabajadores podrán recuperar esa pérdida de poder adquisitivo si finalmente se activan las cláusulas de revisión salarial que contemplan sus convenios. Los datos de Trabajo muestran un incremento de la conflictividad laboral en la medida que reflejan que cuatro millones de trabajadores están ligados convenios que han caducado y que no se han renovado o no han alcanzado un acuerdo con la revisión de las tablas salariales.

Por otra parte, los funcionarios, que suman unos tres millones de asalariados, son otro colectivo que perdió poder adquisitivo en 2011, ya que su sueldo se congeló. Lo mismo sucederá este año. En cualquier caso, el secretario de Estado de Hacienda, Fernando Jiménez Latorre, destacó el viernes en su primera comparecencia pública que la inflación mantuvo la senda de moderación en diciembre. Y señaló que el Ejecutivo espera que esa tendencia se mantenga durante la primera parte del año. Jiménez Latorre, como ya hizo el Ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, señaló que España entrará oficialmente en recesión en marzo, cuando la economía sumará dos trimestres consecutivos con caídas del PIB.

A pesar de ello, el secretario de Estado de Economía rechazó la posibilidad de que España entre en un periodo de estanflación, es decir, que la caída del PIB se acompañe con un alza significativa de los precios.

De hecho, el Ejecutivo confía en que la inflación se mantendrá en los márgenes óptimos que marca el BCE y, por ello, fijó un incremento medio del 1% de las pensiones. "No creo que los precios sean un problema", señaló.

El efecto del tabaco

La cifra de cierre de la inflación, 2,4%, es sensiblemente inferior a la registrada un año atrás, cuando alcanzó el 2,9%, impulsada por el alza del tabaco y de los combustibles. En cambio, los productos incluidos en la rúbrica "ocio y cultura" empujaron al alza. "Ello se debe al incremento de los precios del viaje organizado y los servicios recreativos y deportivos en diciembre", señala el INE.

Por otro lado, la inflación subyacente, que excluye de la estadística los productos más volátiles (alimentos frescos y energía) avanzó a un ritmo del 1,5%, tras tres meses consecutivos de registrar incrementos del 1,7%.

Por comunidades autónomas, Asturias, Baleares, Castilla y León, Cataluña, Galicia, Madrid, Navarra y La Rioja cerraron diciembre con una inflación superior a la medida del conjunto de España. Asturias y Castilla y León registraron los mayores incrementos de precios. En el lado opuesto, se ubicaron Canarias y la Comunidad Valenciana.

Los precios avanzan a un ritmo menor que en la media de la UE

La estadística de la inflación es una de las pocas estadísticas en que la economía española se encuentre en mejor situación que la media europea. El INE informó que el IPC armonizado de diciembre registró un avance del 2,4%, una cifra inferior a la media de la Unión Europea, que alcanzó el 2,8%, según el dato adelantado por Eurostat.

"Con ello, se afianza el proceso de recuperación de la competitividad que está llevando a cabo la economía española", señaló el secretario de Estado de Economía, Fernando Jiménez Latorre. En cualquier caso, la menor inflación en España también indica que el parón económico de los últimos seis meses ha sido más acusado en España.