Moody's degrada la nota a Valencia y avisa de futuras rebajas a otras siete regiones

Las agencias reanudan el ataque a las comunidades con más desequilibrios

La agencia de calificación Moody's rebajó ayer otros dos escalones la nota de la deuda valenciana, hundiéndola en el bono basura, y advirtió de futuras degradaciones a otras siete regiones. De este modo, sigue el camino de Fitch y Standard & Poor's de rebajar la nota a las regiones con más déficit y deuda.

El Ejecutivo presidido por Alberto Fabra tuvo que pedir el apoyo del Estado para que le avalara, algo que finalmente no hizo falta, para hacer frente a un crédito de 123 millones con Deutsche Bank que vencía a finales de diciembre. En Cataluña, el Gobierno regional solicitó un préstamo de 150 millones a Sabadell para poder abonar la nómina extraordinaria de los empleados públicos.

Estos son tan solo dos ejemplos de las dificultades económicas que están afrontando las comunidades autónomas para sus pagos diarios como consecuencia de una crisis que ha frenado en seco sus ingresos.

Unos problemas que con toda seguridad se van a ver acrecentados a lo largo de las próximas semanas ante la nueva embestida que las agencias de calificación de deuda han iniciado para degradar la nota de las comunidades autónomas que más desequilibrios acumulan en sus cuentas.

La primera y más afectada por ese nuevo ataque es la Comunidad Valenciana, a la que Moody's rebajó ayer dos escalones el rating (de Ba1 a Ba3), con lo que la calificación de la comunidad queda situada tres escalones dentro del bono basura (considerado como especulativo por las elevadas probabilidades de impago). La agencia de calificación justifica esa rebaja por los problemas de liquidez y los cuantiosos vencimientos de deuda que tendrá que afrontar este ejercicio (4.400 millones).

Lejos de reconocer los problemas generados por los desequilibrios económicos, el Gobierno valenciano achacó esa rebaja a las dificultades generales que están encontrando las comunidades autónomas para financiarse. "La actual crisis económica ha traído consigo el cierre de los mercados de financiación tradicionales (mercados mayoristas), lo que ha llevado a las comunidades autónomas a recurrir al mercado minorista, que se encuentra prácticamente saturado, lo que está generando que tengan graves problemas para conseguir financiación", asegura en un comunicado. Pero Moody's no es la única que castiga a la Comunidad Valenciana. Fitch también ha situado su deuda en el nivel de bono basura, lo que sin duda comprometerá su capacidad para colocar su deuda este año.

El castigo, sin embargo, no se va a ceñir en exclusiva a la Comunidad Valenciana, sino que se va a extender en especial a aquellas comunidades con más déficit y deuda. De hecho, Moody's amenazó ayer a otras siete regiones (País Vasco, Galicia, Madrid, Extremadura, Andalucía, Castilla y León, Murcia, Cataluña y Castilla-La Mancha) con rebajarles la nota por el mismo motivo: problemas de liquidez y dificultades para cubrir los vencimientos de deuda pendientes. De ese grupo, las que más posibilidades tienen de recibir nuevas rebajas son Cataluña y Castilla-La Mancha, las dos comunidades en donde el deterioro económico es más evidente.

Cataluña tiene la segunda mayor deuda autonómica (un 19,7% del PIB) y un déficit a cierre de 2011 que, en el mejor de los casos, duplica el límite permitido (1,3%). Por su parte, Castilla-La Mancha cerró el pasado ejercicio, según las últimas estimaciones de Fedea, con el mayor desfase entre gastos e ingresos (en torno al 6%) y sus problemas de tesorería le han llevado, entre otras medidas, a recortar el sueldo a los empleados públicos y a retrasar el pago a los proveedores. Moody's las ha calificado a ambas con una nota de Baa2, tan solo un nivel por encima de la Comunidad Valenciana.

Por su parte, Fitch degradó hace dos semanas a la Comunidad Valenciana al borde nivel de bono basura (BBB) y puso en perspectiva negativa a Cataluña, con serias posibilidades de que pueda sufrir una rebaja en las próximas semanas.

Madrid y País Vasco, la excepción

El mapa autonómico en el que se reflejan las cifras de deuda y déficit de las comunidades autónomas muestra que la gran mayoría de las regiones está muy por encima de los umbrales considerados razonables. En el caso de la deuda sobresalen cuatro con déficit superiores al 16%, como la Comunidad Valenciana (19,9%), Cataluña (19,7 %), Castilla-La Mancha (18,3%) y Baleares (16,8%).

Tres de esas autonomías también tienen el dudoso honor de encabezar la clasificación de las regiones con más déficit, según las estimaciones de Fedea para el cierre de 2011. Se trata de Castilla-La Mancha, con un 5,8% del PIB, Comunidad Valenciana, con un 4,2%, y Baleares, con un 4,1%.

Fuera de esa tendencia se sitúan Madrid y País Vasco, las dos regiones más saneadas. Ambas tienen la deuda más baja en relación al PIB (un 7,9%) y son las únicas que se acercan al límite establecido por el Ejecutivo para 2011 (un 1,3% del PIB). De hecho, Madrid confirmó ayer que, según las últimas estimaciones, el déficit estará por debajo de ese límite.