Pese a Ruralcaja

Caja Rural aprueba limitar el voto de sus miembros

La Asociación Española de Cajas Rurales ha aprobado hoy limitar al 10% el derecho de voto de sus socios, con la oposición de su mayor miembro, la cooperativa valenciana Ruralcaja-CRM, que anunció que se reserva el derecho a impugnar los acuerdos o abandonar el grupo.

La medida se aprobó con la mayoría de dos tercios en una asamblea celebrada hoy y que transcurrió, según fuentes del sector, "de manera cordial".

Sin embargo, en la asamblea se pusieron de manifiesto las diferencias que existe entre la cooperativa valenciana -que está en proceso de fusión con la andaluza Cajamar, la mayor cooperativa española- y el resto de los miembros de la asociación, que quieren limitar su influencia.

En los últimos días, algunos miembros de la asociación han acusado a Cajamar -que no forma parte del grupo- de querer controlar esta organización a través de su fusión con Ruralcaja, que sí forma parte de ella.

La unión de las dos entidades dará lugar a una cooperativa, Cajas Rurales Unidas, con un tamaño aproximado a 40.000 millones, y por tanto con un enorme peso en el seno de la asociación.

Ante estos movimientos, la AECR aprobó hoy una modificación en sus estatutos para que una entidad miembro, independientemente del tamaño que tenga, no tenga una representación en la organización ni en sus filiales, superior al 10%.

Según fuentes del sector, el objetivo de esta medida, similar a la que existe en otras organizaciones cooperativas europeas, es "proteger los fines" de la asociación, además de "fortalecer el grupo y su carácter democrático".

La medida, sin embargo, fue votada en contra por el representante de Ruralcaja-CRM, que anunció que la entidad se reserva el derecho a impugnar los acuerdos y de abandonar la asociación en último término, como ha informado un portavoz de la entidad.

La salida de la cooperativa valenciana, en cualquier caso, se da por segura una vez se produzca una fusión con Cajamar.

Un portavoz de la cooperativa andaluza ha querido dejar claro no solo que Cajamar no existe ninguna intención de controlar la asociación, sino que la nueva entidad resultante de la fusión, Cajas Rurales Unidas, "tampoco va a formar parte de esa asociación ni de sus empresas participadas".

Ayer mismo, un portavoz de Ruralcaja-CRM dijo además que la pertenencia a dicha asociación es "absolutamente innecesaria" tras la fusión, que será aprobada por la asamblea de la entidad y de Cajamar la próxima semana.

Las dos entidades han mostrado públicamente su intención de seguir trabajando para que se constituya un gran grupo de cajas rurales en España.

En el anuncio oficial de la fusión de Cajamar y Ruralcaja-CRM, los principales responsables de las entidades declararon la necesidad de "dar un impulso al proceso de concentración del sector" que contribuyera a dar fortaleza y tamaño, rentabilidad y eficiencia.