La parálisis del mercado obliga a Petronor a reducir su actividad un 45%

Repsol para su refinería de Bilbao por la crisis de demanda de gasolina

El impacto de la crisis sacude de lleno a Petronor. La filial del grupo Repsol, y principal compañía refinera de España, ha decidido paralizar la producción de gasolinas en su planta de Muskiz (Vizcaya) durante el mes de enero por la caída de la demanda, tanto en el mercado nacional como el americano.

La paralización de la unidad FCC, dedicada a la producción de gasolina, es la primera en los más de 40 años de historia de la compañía. Esta medida se suma a la parada, por un plazo mínimo de dos meses, de la Refinería 2 por el descenso de los márgenes de refino. Esta segunda unidad elabora fueloil.

La compañía presidida por Josu Jon Imaz desconoce, de momento, el posible impacto que puede tener en la plantilla la paralización de parte de sus instalaciones. Sus portavoces aseguraron ayer, sin embargo, que la parada de seis meses en la Refinería 2, entre septiembre de 2009 y marzo de 2010, no supuso la aplicación de medidas de carácter laboral.

Lo que sí ha evaluado Petronor es su incidencia en la producción. Las dos paradas supondrán un descenso en la actividad de la compañía refinera del 45%. Durante el mes de enero pasará de procesar 220.000 toneladas a 120.000 toneladas.

En 2009 y 2010 redujo sus márge-nes de refino y cerró con beneficios por las plusvalías

REPSOL 14,72 1,31%

Esta situación se mantendrá mientras no se produzca una reactivación del mercado. La dirección de la compañía, en la que Repsol controla el 85% del capital, "confía que la recuperación se alcance a corto plazo para retomar la actividad normal de la refinería con todas sus unidades de producción, según el comunicado colgado ayer en su página web.

Josu Jon Imaz, en una comunicación interna que envió a los 900 trabajadores, aseguró en septiembre de 2009, cuando paralizó por primera vez la Refinería 2 durante seis meses, que la compañía ya afrontaba entonces "la mayor crisis en sus 40 años de historia". Añadía que los márgenes operativos eran "de los más bajos" y encuadraba la situación en una crisis económica global que afecta al sector del refino "con sobrecapacidad de producción".

Petronor ha visto los dos últimos años como se ha reducido considerablemente su resultado de explotación. Ya en 2009, con 83,5 millones de beneficio, experimentó una caída del 27% por la drástica reducción de los márgenes de refino, el descenso de la demanda y de las ventas en el mercado nacional, así como la desfavorable evolución de la paridad del dólar frente al euro.

Plusvalías

En ese ejercicio, según afirmó su presidente, el resultado hubiese sido negativo en 30,1 millones si no se hubiera tenido en cuenta el positivo impacto de la valoración de sus existencias. No obstante, cerró 2009 con un beneficio neto de 170,5 millones como consecuencia de los resultados y la reducción del impuesto sobre beneficio del pasado año.

Petronor también se resintió por la caída de la demanda de los productos refinados (gasolinas y gasóleos, fundamentalmente) lo que debilitó su cuenta de explotación. En 2010, con unos beneficios de 291 millones de euros, fueron las plusvalías, dividendos y actualización de existencias los que endulzaron su balance. La venta en marzo del 5% del capital de la Compañía Logística de Hidrocarburos (CLH) le permitió obtener una plusvalía de 124 millones. Igualmente la actualización de su inventario tuvo un efecto positivo en sus cuentas de 124 millones. Repsol, con algo más del 85% y BBK, con cerca del 15%, se repartieron cerca de 250 millones por dividendos.

Petronor, a pesar de la caída de su actividad de refino, tiene en marcha la mayor inversión industrial que se ejecuta en Euskadi. Al final del proceso invertirá 850 millones para construir una unidad para la reducción de fueloil.

Reactivar el mercado

La paralización, en principio de un mes, se mantendrá mientras no se produzca una reactivación del mercado que la dirección de la filial de Repsol confía se produzca a corto plazo "para poder retomar la actividad normal de la refinería en todas sus unidades de servicio".