Afectará a empleados de promoción comercial y turística

Las regiones se avienen a llevar su personal exterior a las embajadas

La necesidad de ajuste fiscal para sanear las cuentas de la mayor parte de los Gobiernos autonómicos está provocando que la mayoría de ellos se avengan a concentrar su personal exterior dedicado a promoción económica en las embajadas españolas.

Las regiones se avienen a llevar su personal exterior a las embajadas
Las regiones se avienen a llevar su personal exterior a las embajadas

Cuando hace seis días el flamante ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, ofreció a las comunidades autónomas el uso de las embajadas y consulados como método de ahorro, el silencio se hizo entre todos los Ejecutivos regionales, a excepción de Cataluña, que lo rechazó de plano. Transcurrida casi una semana desde el ofrecimiento y con 2012 iniciado, las regiones comienzan a mover ficha en este sentido. Y es que la necesidad obliga, según indican fuentes de la Administración. La primera que ha hecho efectivo este ofrecimiento es la Comunidad Valenciana. En su último ajuste, aprobado este jueves, se encuentra una reducción del 50% del gasto de la red del Instituto Valenciano de la Exportación (Ivex). Su presupuesto pasará de 2,6 a 1,3 millones tras la agrupación que se hará en las embajadas españolas. La Comunidad Valenciana es la segunda en número de oficinas en el exterior (23), solo superada por Cataluña (48). En total, las comunidades cuentan con 190 oficinas en 37 países, dedicadas en su mayor parte a actividad de promoción de inversiones, comercio y turismo.

La decisión del Gobierno de Alberto Fabra no será la única. El Ejecutivo riojano de Pedro Sanz ya le ha transmitido al ministro por conversación telefónica que está de acuerdo con integrar a la funcionaria que trabaja en la oficina de Bruselas en la Embajada española, informa Efe. Castilla y León, con 17 oficinas en 14 países dedicadas al fomento de la exportación a través del Excal hará lo propio. Cantabria y Canarias también son de esta opinión, con matices. El presidente canario, Paulino Rivero, prefiere salvaguardar de todas su oficinas la de Bruselas para defender los intereses en la UE. En cambio, Castilla-La Mancha y Asturias ya eliminaron en 2011 su delegación en Bruselas.

Andalucía, la tercera comunidad en discordia (cuenta con 22 oficinas externas), aún no se ha manifestado. Sin embargo, el que será candidato del PP, Javier Arenas, está también a favor del cierre de departamentos y traslado de personal. En Aragón, la presidenta Luisa Fernanda Rudí apoya la medida aunque condiciona su uso al ahorro que pueda generar. Madrid carece de red exterior propia. Euskadi se plantea el cierre de 6 de las 11 delegaciones. El resto de comunidades, también estudian la medida.

Cataluña, la gran excepción

El presidente catalán, Artur Mas, lo tiene claro: "Cataluña prefiere contar con perfil propio en el exterior". El ofrecimiento de García-Margallo ha sido recibido por el Ejecutivo catalán como un intento de subsumir al autogobierno catalán en el Estado central. Cataluña se perfila, por tanto, como la gran excepción dentro del territorio nacional en el uso de embajadas y oficinas comerciales españolas (Icex).

Pese a todo, la negativa de Mas no significa que la Generalitat no vaya a ajustar el gasto exterior. De hecho, cuenta con un plan de reestructuración de sus oficinas en el extranjero para centrar la atención en áreas geográficas imprescindibles para la internacionalización de las pymes. La oficina de Buenos Aires será cerrada. Las de Nueva York, París, Londres, Bruselas y Berlín permanecen, aunque con recortes.

Los cambios de estructura en el exterior afectan también al propio Ministerio de Asuntos Exteriores. El ministro ha decidido aunar la Secretaría de Estado de Iberoamérica con la de Cooperación Internacional. Razones de gestión y ahorro.

La cifra

190 es el número de oficinas en el exterior que cuentan las comunidades autónomas para la promoción comercial y turística.