Aparca depósitos en la institución por importe récord de 450.000 millones

La banca retiene la liquidez del BCE para afrontar sus deudas

Los bancos embalsan la liquidez que acaba de recibir del BCE. Han depositado en Fráncfort 452.034 millones de euros. Las firmas de España e Italia evitan así problemas para refinanciar sus emisiones en 2012. Los expertos apuntan que los fondos fluirán poco a poco hacia la deuda soberana y la economía real.

La banca hace acopio de provisiones por lo que pueda venir. Las entidades financieras europeas tenían ayer confiados a la facilidad de depósito del Banco Central Europeo (BCE) 452.034 millones de euros. Es la cantidad más alta registrada desde la creación del euro. Es más, supone un incremento de 200.000 millones de euros frente a la cifra registrada hace siete días.

La semana pasada, los bancos tomaron parte en la subasta masiva de liquidez a tres años realizada por el organismo radicado en Fráncfort. En total se repartieron 489.200 millones entre 523 entidades de crédito.

Analistas de Barclays Capital explican que, de este importe, 296.000 millones se destinaron a refinanciar vencimientos próximos. El incremento real de liquidez en el sistema habría sido de unos 193.000 millones de euros.

Diversas fuentes sectoriales coinciden en que las firmas de España, Italia, Francia y Bélgica han solicitado fondos por encima de su peso en el conjunto del sistema. Temen tener problemas para financiarse en el ejercicio que está a punto de comenzar. En contraste, las entidades alemanas, holandesas y austriacas apenas habrían recurrido al BCE al ser capaces de lograr financiación en el mercado.

El BCE ofrece una rentabilidad de 25 puntos básicos en su facilidad de depósito y cobra un 1% por lo que presta. Esto implica que los bancos pierden dinero si no mueven los fondos obtenidos.

"Las entidades han solicitado más de lo que necesitan para ir luego sobradas y, en vez de soltar el dinero, lo devuelven al BCE por la desconfianza". Así describe la situación un experto de una entidad mediana.

Otro factor que influye en guardar el dinero es que, a muy corto plazo, el mercado interbancario no ofrece un interés sustancialmente mayor al que renta el BCE, y eso sin tener en cuenta que conlleva un riesgo de contrapartida.

Fuentes de Bankinter creen que la decisión de las entidades de reservar el dinero es momentánea. "Es la última semana del año y el mercado está muy seco. Pocos bonistas están dispuestos a desprenderse de sus títulos", dicen.

Un experto de un banco grande coincide en que el depósito en el BCE es absolutamente coyuntural. "Poco a poco, el dinero fluirá al interbancario". En el proceso, será crucial que los departamentos de riesgos alivien las exigencias que imponen para prestar a otras entidades.

Los bancos admiten que Mario Draghi ha ejecutado una compra de deuda (quantitative easing, en inglés) camuflada con su inyección de liquidez de la semana pasada. El BCE tiene prohibido comprar deuda por vía directa, pero el bajo riesgo de que la medida genere inflación ha impulsado al presidente del banco central a aportar fondos para que los bancos puedan comprar bonos soberanos y relajar así los diferenciales. El balance del BCE se ha incrementado en 240.000 millones por la medida, a un nivel sin precedentes.

De momento, la fórmula funciona. España e Italia han logrado colocar en condiciones notablemente mejores sus últimas emisiones. El paso siguiente es que, al bajar la prima de riesgo, sea más fácil para los bancos financiarse por vías privadas. Tanto en los mercados mayoristas como con la captación de pasivo entre clientes. Si lo logran, el crédito debería volver a la economía real.