Ante el empeoramiento de las perspectivas

El Banco de Inglaterra estudia inyectar más liquidez en la economía

El Banco de Inglaterra está estudiando la posibilidad de inyectar más dinero en la economía británica ante el empeoramiento de la situación y las expectativas de inflación mediante una nueva ampliación de su programa de compra de activos, según reflejan las actas del último encuentro sobre política monetaria de la entidad.

Las actas recogen que los miembros del Comité de Política Monetaria del Banco de Inglaterra (BoE) respaldaron por unanimidad en su última reunión la decisión de mantener los tipos de interés en el mínimo histórico del 0,5%, así como el importe de su programa de recompra de activos en 275.000 millones de libras (unos 329.386 millones de euros).

En este sentido, añaden que el Comité se mostró de acuerdo en que un cambio en la política monetaria no estaba justificado en su reunión de diciembre, aunque también apuntan que algunos miembros volvieron a destacar que el balance para los riesgos de la inflación implica que "una nueva expansión del programa de compra de activos podría estar justificado a su debido tiempo".

Según las actas, de estos miembros algunos pensaron que las previsiones se han deteriorado en el último mes hasta la reunión del 7 y 8 de diciembre, y destacaron el "mayor debilitamiento en el mercado laboral y las crecientes preocupaciones por el crédito" que surgen como consecuencia de las continuadas presiones en los mercados de financiación bancaria.

Por su parte, otros miembros juzgaron que los riesgos en torno al objetivo de inflación eran más equilibrados en el medio plazo, y subrayaron la permanente fortaleza en las exportaciones y la inflación en los precios de los bienes, así como el riesgo que supone que la inflación pueda caer de forma más lenta de lo previsto.

Pese a estas diferencias, todos los miembros acordaron, sin embargo, que, dada "la magnitud de las actuales incertidumbres", en particular en el exterior del país, "no merecía la pena cambiar el ritmo de la compra de activos en esta reunión".

Así, los miembros del comité creen que, aunque los peores riesgos a los que se enfrenta la eurozona "hasta ahora no se han cristalizado", la mera idea de que esto ocurra se sigue reflejando en las continuas presiones en los mercados de financiación bancaria y en la volatilidad que sufren en términos generales los mercados financieros.