Innovación

La imagen también es salud... y negocio

Las grandes corporaciones luchan por el mercado de diagnóstico entre continuas mejoras.

Una vez al año, desde hace 97 ediciones, la ciudad de Chicago (EE UU) acoge el congreso de la Sociedad Radiológica Norteamericana (RSNA). Un evento que se empieza a poner en valor cuando el visitante se encuentra junto a otros 60.000 participantes. Allí acuden médicos de todo el mundo para conocer los avances científicos y también las grandes corporaciones que desarrollan aparatos de diagnóstico por imagen, que representa el 59% de los 160.000 millones de euros del mercado de equipamiento, según las cifras ofrecidas por Philips. En Chicago se libra, por tanto, una batalla por mostrar las mejores novedades que encandilen a gestores de hospitales y radiólogos.

Compañías como Siemens, Toshiba, Samsung, Philips o General Electric presentaron sus mejores propuestas tecnológicas. También, entre las centenares de empresas, se encontraba la española Sedecal, que principalmente fabrica aparatos de marca blanca para multinacionales.

El diagnóstico por imagen es una de las herramientas más útiles para los médicos. Básicamente se dividen en rayos X, resonancias, tomografías (o TAC) y ultrasonidos (o ecografías). Las tendencias presentadas en Chicago se enfocan en aparatos cada vez más portátiles -por tanto también más cómodos para pacientes y facultativos-. En este sentido, GE Healthcare ha lanzado el ecógrafo VScan, del tamaño de un móvil y dirigido a cardiólogos, urgencias, ambulancias o médicos de primaria. Las tecnologías se vuelven más pequeñas también para reducir su coste -ya que las grandes resonancias, por ejemplo, pueden superar los 1,5 millones de euros-, comparten información en la nube y además se busca una menor dosis de radiación (en rayos X, TAC y resonancias).

"El enfoque en el paciente es cada vez mayor, se buscan menores dosis de radiación, tiempos de estudio menores y con mayor relevancia clínica, ambiente agradable, tecnología amigable", explica Jesús Santín, director de sistemas de imagen de Philips. Eso lleva, por ejemplo, a salas para resonancias con una iluminación más placentera y donde el usuario puede elegir con un iPad las imágenes que quiere ver mientras dura la prueba.

¿Sin dinero? Pues seamos socios

La crisis está ahogando a muchos hospitales, que se ven obligados a recortar gastos. Las grandes corporaciones lo saben, pero no quieren que se pare el ritmo de inversiones tecnológicas. Por eso su propuesta es clara: ¿no hay dinero? Pues seamos socios.

Así, las empresas ofrecen el equipamiento, el mantenimiento y la renovación tecnológica a cambio de equipar el hospital. Es una nueva forma de colaboración público-privada, un contrato con periodo de pago entre cinco y siete años, por ejemplo, y que permite no desembolsar de una sola vez el volumen de la inversión. Ha sido el caso de los contratos en Son Espases (Mallorca) con GE Healthcare, o en Cartagena y mar Menor con Siemens.