Muy confidencial

El PP deberá decidir si recorta el permiso de paternidad

El primer Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero echó toda la carne en el asador de las políticas sociales y de fomento de la natalidad. Incluso hay quien dijo que "adelantó al PP por la derecha" al crear un permiso de paternidad de 13 días retribuido por la Seguridad Social y establecer una ayuda de 2.500 euros por hijo nacido, unas medidas a las que ni siquiera se acercó el PP en sus anteriores años en el poder, a pesar de que entre los principios más básicos de su ideología está el fomento de la familia. Ahora, los socialistas dejan al Ejecutivo de Mariano Rajoy un caramelo envenenado relacionado con estos asuntos: la posibilidad de no hacer nada y que el permiso de paternidad se amplíe de forma automática a cuatro semanas a partir del 1 de enero, tal y como prevé la ley, o impedir que esto sea así en uno de los decretos que aprobará antes de fin de año.

Esto ocurre porque el PSOE logró que el Parlamento aprobara en 2009 la ampliación del permiso de paternidad a un mes a partir de enero de 2011, a pesar de que la crisis económica era ya preocupante. Pero posteriormente, a finales de 2010 y a la hora de diseñar y cerrar los Presupuestos para el presente año, la realidad de las cuentas públicas impidió llevar a cabo esta ampliación y Zapatero suspendió su aplicación. El coste anual de más de 400 millones de euros tuvo la culpa. Si bien, fuentes de la Seguridad Social aseguran que se trataba solo de eso, de una suspensión; por ello, si el nuevo Gobierno popular no especifica lo contrario en una norma, los padres podrán disfrutar de un mes de permiso de paternidad a partir del 1 de enero de 2012.

Así, junto a las grandes decisiones de gasto sobre la descongelación de los salarios de los funcionarios y de las pensiones, los populares se verán en la tesitura de recortar un derecho social aprobado por el Parlamento pero que ni siquiera se ha comenzado a aplicar. Y, según estas mismas fuentes, todo a punta a que con la Seguridad Social al borde de los números rojos, la decisión será, efectivamente, la de mantener en suspenso la ampliación del permiso de paternidad y que éste siga siendo de 13 días (más otros dos que ya reconocía el Estatuto de los Trabajadores). Aunque siempre queda la puerta abierta a la sorpresa.