Muy confidencial

Clamor contra MAFO

La puesta en marcha de la rueda de nombramientos en el entorno del nuevo poder político han colocado en el punto más álgido las quinielas de los ministrables y puestos adyacentes. Nadie duda, por ejemplo, que Soraya Sáenz de Santamaría está predestinada a la vicepresidencia política del próximo Gobierno de Mariano Rajoy.

Todo lo contrario sucede con la figura del máximo responsable de los designios económicos del país. Cristóbal Montoro, Josep Piqué, Luis de Guindos, e incluso Rodrigo Rato, pese a sus continuos mensajes a la organización de Bankia en sentido contrario, continúan en las listas de unos y otros ante el ya proverbial y casi antropológico hermetismo del que hace gala el presidente del Partido Popular.

Al margen de apuestas más o menos atinadas o interesadas, lo que está pasando de murmullo a clamor es la conveniencia de que el actual gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, abandone su cargo lo antes posible. No hay banquero o bancario que se precie que, en mayor o menor medida, deje de expresar sus dudas, cuando no sus aceradas críticas sobre la labor de MAFO. Unas opiniones que han llegado altas y claras a Génova y que, a medida que llega la investidura del presidente, están subiendo notablemente de decibelios.

No obstante, no está en manos de Rajoy ejecutar un relevo en el Banco de España, debido al especial estatuto del organismo, y el mandato de Fernández Ordóñez no acaba hasta verano. Además, MAFO, a quien por supuesto no se le escapa esta situación, ha transmitido a su entorno que no está dispuesto a abandonar el barco en un momento tan complicado como el actual, no solo por la inestabilidad económico-financiera mundial, sino porque el proceso de reestructuración del sistema bancario español está aún a medio camino. ¿Cómo resolverá Mariano Rajoy este sudoku? ¿Dejará pasar el tiempo o tratará de forzar el relevo, tal y como le están aconsejando muchos de sus oráculos bancarios?