La opinión del experto

Cómo aportan valor los ingenieros al negocio

Enrique Ramírez desgrana los factores clave que convierten a una firma en líder en el campo de la ingeniería, en particular ante el reto de la internacionalización para seguir creciendo

Las empresas de ingeniería españolas afrontan retos importantes que requieren una reinvención, una transformación profunda de la forma de hacer las cosas. La actividad del sector en España ha caído hasta situarse en niveles de 2004. La previsión a medio plazo es incierta, aunque está claro que la inversión de capitales se desplaza a países más atractivos. La internacionalización, en algunos casos tardía, se enfrenta a mercados poco conocidos y con una competencia fuerte, en particular con la entrada de ingenierías asiáticas.

Aun así la internacionalización ofrece muchas oportunidades. De hecho, la previsión de inversiones en el sector recursos a nivel global se estima en más de 15 billones de euros en los próximos 25 años. Ahora bien, para aprovechar esta oportunidad hay que sacarle el máximo partido a nuestra ingeniería.

En este sentido, Accenture realizó un estudio global para identificar los factores clave que hacen que una compañía sea líder en ingeniería. Por factores clave nos referimos a los que aumentan la capacidad de generación de ventas o la eficiencia a nivel de operaciones. El primero fue la diferenciación en tecnologías y métodos constructivos. Es obvio que muchas de nuestras empresas realizan inversiones de I+D importantes, pero no está tan claro el retorno en diferenciación de productos y servicios. Nuestro estudio identificó que los líderes establecen en primer lugar su estrategia de diferenciación, y a continuación buscan socios para "hacer más con menos", "más rápido" y con "menos riesgo"

El segundo factor se refiere a la propia organización de ingeniería, cuya tendencia es orientar a las empresas en base a servicios y focalizar toda su "potencia" en la ingeniería básica. Mientras, la ingeniería de detalle es subcontratada a países que aportan conocimientos técnicos, flexibilidad y costes competitivos. Así, el "valor añadido" tiene el precio y la calidad que se vende, mientras la "industrialización" toma una dimensión en cuanto a velocidad y coste diferente.

El tercer factor es la integración de la ingeniería con las operaciones, especialmente con compras, construcción y mantenimiento. Compañías líderes en el mercado han sabido "conectar" dichas operaciones con una gestión integral de proyectos que les permite presupuestar, planificar y anticipar los riesgos en operaciones complejas, en consorcios, con culturas diversas y dispersión geográfica. Estas empresas generan un lenguaje común, estandarizan sus procesos, usan tecnologías de la información para "engranar" los procesos y crean entornos de colaboración a través de los cuales el conocimiento fluye entre proyectos.

Por último, hay que tener en cuenta la gestión de las carreras de los ingenieros, que debe contemplar no solo una formación técnica, sino empresarial, así como fomentar la experiencia internacional. Es preciso reseñar que cualquier modelo de recursos humanos será sostenible siempre que considere a los subcontratistas como activos de la empresa. Por ello algunas compañías prefieren subcontratar a empresas que ofrecen servicios con ingenieros bajo un modelo de carrera, cuya contribución a la generación de valor en la compañía va mucho más allá de una mera reducción de costes fijos.

Enrique Ramírez. Socio de Accenture