Standard & poor's da explicaciones

¿Por qué se toma la decisión justo en este momento?

La agencia identifica cinco razones para poner en revisión la nota al completo de la eurozona. Algunas son meras constataciones de la realidad, como que los bancos han congelado el crédito, que los Estados y particulares están muy endeudados o que los inversores piden más rentabilidad por prestar dinero. Pero hay dos que meten directamente el dedo en el ojo de los líderes europeos: la incapacidad de los políticos de encontrar una salida a la crisis y la llamada a la puerta de la recesión. ¢El deterioro del escenario macro refleja en parte la cada vez menor confianza de los agentes económicos en la capacidad de los políticos europeos de atajar la crisis financiera¢.

Más importante, ¿para qué se toma esta decisión?

Puesto que los líderes europeos son culpables, S&P apela directamente a ellos para poner coto al problema. Si se quiere evitar que la tormenta se convierta en huracán, S&P no ve otra salida que un acuerdo serio y rotundo. ¢Pensamos que la próxima cumbre europea es una oportunidad para los políticos de romper el patrón de lo que consideramos que ha sido una defensiva y poco consistente reacción hasta el momento, superar los intereses nacionales individuales y avanzar en una respuesta creíble a la crisis que sea capaz de restaurar la confianza de los inversores¢.

Y ahora, ¿qué medidas se pueden tomar?

Disciplina fiscal, control del déficit y reformas en general. Para los países deudores, menor gasto público, potenciación de las exportaciones, flexibilidad del mercado laboral, de producción y de servicios. La agencia hace un guiño a quienes culpan de la reactivación de la crisis también a las medidas de austeridad. S&P aclara que unas reformas basadas solo en austeridad pueden ser contraproducentes, por el impacto en la demanda interna. ¢Reformas equilibradas¢, es el llamamiento final.

¿Cuál será el castigo y cuándo tendrá lugar?

Austria, Bélgica, Finlandia, Luxemburgo y Alemania son los cinco países mejor tratados por S&P: no se espera que su rating caiga más de una nota en caso de que se consume la amenaza. Los otros 10 países señalados, España, Francia e Italia entre ellos, bajarían dos escalones. S&P explica que tradicionalmente se toma cerca de 90 días para adoptar sus decisiones, pero que en este caso intentará hacerlo más rápido.