Quien pide los eurobonos es que "no ha entendido la crisis"

Merkel aboga por un pacto fiscal y la reforma de los tratados para salvar a Europa

Si ayer era el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, el que defendía una refundación europea, hoy el turno ha sido de Angela Merkel. La canciller alemana, en su intervención ante el Bundestag, ha pronunciado un discurso marcadamente europeísta en el que apostaba por la unión fiscal como solución a los problemas de deuda.

Angela Merkel, canciller de Alemania, en el Bundestag
Angela Merkel, canciller de Alemania, en el Bundestag

Angela Merkel ha acudido al parlamento alemán para dar a conocer al pleno sus propuestas para Europa de cara a la cumbre del próximo 9 de diciembre en Bruselas. Con la intención de atajar la crisis de deuda que azota al Viejo Continente, Merkel se muestra partidaria de una unión fiscal que permita a las instituciones europeas aplicar sanciones a los países que incumplan los límites presupuestarios. Esta idea viene a apoyar lo anunciado ayer por Nicolas Sarkozy ante 5.000 personas en la localidad Toulon.

La canciller ha afirmado que no se pueden hacer milagros. "No podemos resolver esta situación con una solución que convenga a todo el mundo". "No hay una solución global ni rápida," ha reiterado la dirigente alemana.

Merkel, firme defensora de la independencia del BCE y detractora de los eurobonos, considera que esta crisis, la peor desde la integración de Europa, tardará años en resolverse y mientras ese momento llega, la reforma de los tratados se revela como la solución más adecuada.

Para la canciller, el simple hecho que se esté hablando de una unión fiscal es un paso muy importante pues hace un par de meses nada hacía presagiar que el camino que tomaría la eurozona iría hacia esa dirección.

Además de presentar las propuestas que llevará a la cumbre el próximo 9 de diciembre, en donde se incluyen algunas concesiones de su ejecutivo, Merkel ha anunciado que se reunirá con Sarkozy el próximo lunes para negociar las propuestas que llevarán a Bruselas.

El discurso de Merkel se produce tan solo unas horas después de que Nicolas Sakozy anunciara, en la misma localidad en la que hace tres años defendió una refundación del capitalismo, la renovación de los tratados europeos ante el evidente fracaso del Tratado de Maastricht. Sarkozy apuesta por una nueva Europa asentada sobre las bases de un mayor control fiscal. El objetivo es que los ciudadanos y el resto del mundo recuperen la confianza en Europa y en sus instituciones.

La gran divergencia existente entre Merkel y Sarkozy pasa ahora por el papel que debe asumir el BCE. Mientras Francia es partidaria de un rol activo, Alemania defiende su independencia y está en contra de la compra masiva de bonos.

En el turno de la oposición, el socialdemócrata Frank-Walter Steinmeier ha criticado las actuaciones emprendidas por el Ejecutivo a que a su parecer lejos de mitigar la crisis lo que ha hecho es agravarla. Asimismo ha reiterado la contradicción de la canciller que pide que Europa se "aprete el cinturón, mientras que en Alemania se bajan los impuestos".