EDITORIAL

Tolerancia cero con las regiones

El Partido Popular aseguró ayer que entre las iniciativas que baraja el futuro presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, figura ampliar de cinco a diez años el plazo de que disponen las comunidades autónomas para devolver a las arcas del Estado los anticipos de más que recibieron en 2008 y 2009. De llevarse a cabo esa propuesta, que el PP planteó sin éxito cuando estaba en la oposición, la Administración autonómica recibiría una inyección de liquidez de 2.314 millones de euros. Pese a que Rajoy no trató esta cuestión durante la reunión que mantuvo ayer con los presidentes autonómicos de su partido, no hay duda de que estos recibirán como un verdadero regalo navideño una iniciativa que, de salir adelante, modificará sustancialmente la gestión de sus presupuestos.

Como es natural, desde el Partido Popular se asegura que la propuesta solo se pondrá oficialmente sobre la mesa una vez conocido a fondo el balance de las cuentas públicas del Estado y la posibilidad de que estas soporten la carga que supone retrasar esos ingresos. Se trata de una cautela razonable, como también sería razonable supeditar la aplicación de esa medida de gracia al acatamiento por parte de los Gobiernos autonómicos de una política de tolerancia cero en materia de disciplina fiscal en la que no quepan excepciones.