La última respuesta a la crisis

Se abarata y alarga la barra libre de liquidez en dólares

Las medidas de los bancos centrales abren la puerta a más actuaciones

Nueva acción coordinada de los principales bancos centrales en un intento por suavizar la crisis de deuda en Europa. En una actuación inesperada ayer, la Reserva Federal, el BCE y los bancos centrales de Inglaterra, Canadá, Japón y Suiza anunciaron un acuerdo para abaratar y extender en el tiempo la financiación ilimitada en dólares para la banca. Una decisión que apunta a nuevas medidas extraordinarias en los próximos días para garantizar que el grifo de la liquidez siga fluyendo.

Los principales bancos centrales acordaron reducir en 50 puntos básicos los precios de las actuales líneas de financiación en dólares (swaps) vigentes. A partir del 5 de diciembre los tipos que se pagarán en estos contratos de intercambios de divisas rondarán el 0,58%, en concreto el OIS (actualmente en el 0,08% a siete días) más 50 puntos básicos. Al mismo tiempo, los bancos centrales extenderán la vigencia de estos préstamos que vencían en 2012 hasta febrero de 2013.

El objetivo de estas medidas es "reducir las tensiones en los mercados financieros y mitigar los efectos de estas tensiones en el crédito a las familias y los negocios para ayudar a mejorar la actividad económica", explicaron en un comunicado.

El pasado mes de septiembre los principales bancos centrales acordaron una medida similar para dar liquidez en dólares al sector financiero al anunciar tres operaciones de préstamo a tres meses. Desde el estallido de la crisis los bancos centrales se han visto obligados a actuar de manera coordinada en numerosas ocasiones. En 2007 ya se crearon estas líneas de crédito en dólares y su uso alcanzó récord en diciembre de 2008. En mayo de 2010 fue la última vez que se reactivaron estos programas, medidas que han venido acompañadas de otras de calado como la bajada coordinada de tipos que realizaron en octubre de 2008.

En esta ocasión y como novedad respecto a intervenciones anteriores los bancos centrales también acordaron establecer líneas de intercambio de liquidez bilaterales temporales en otras divisas que no sean dólares si las condiciones lo requieren. Estas líneas estarán vigentes hasta febrero de 2013.

El mensaje de unidad y coordinación internacional que enviaron los bancos centrales ayer se interpretó con optimismo. Los expertos entienden que elimina el riesgo de ruptura del euro, alivia las tensiones financieras y abre el paso a futuras medidas extraordinarias.

"Las medidas de hoy deberían suavizar las tensiones en el mercado", explica Barclays. "Podría indicar más medidas coordinadas para apoyar a los soberanos bajo presión", añaden. "Veremos más medidas para evitar sustos en la banca mientras Europa trabaja en la unión fiscal", comenta Silvio Peruzzo, economista de RBS, experto que no descarta bajadas de tipos del BCE, una ampliación de los colaterales que acepta y una extensión de las líneas de liquidez para aliviar de verdad las tensiones.