El Ibex sube un 9,4% en cuatro días, la mejor racha desde mediados de septiembre

El paso adelante de los bancos centrales desata la euforia de los mercados

Calentón en los mercados a golpe de bancos centrales. Ante la ausencia de noticias claras desde Bruselas, las Bolsas se aferraron ayer al inesperado movimiento concertado por la Fed, el BCE y otras cuatro entidades, de abaratar las facilidades de liquidez en dólares, desbloqueando así el cerrojazo al grifo del crédito, que amenazaba con estrangular a la banca. El Ibex subió un 3,96% y cerró en 8.449,5 puntos.

Noviembre iba camino la semana pasada de ser el peor mes en Bolsa de los últimos tres años... Ahora todo ha cambiado, aunque los expertos advierten de que la tendencia sigue siendo bajista. Los mercados vivieron ayer la segunda jornada de euforia de la semana, con ganancias superiores al 3% en todos los grandes índices. El Ibex acumula una racha de cuatro sesiones consecutivas al alza que suponen una recuperación del 9,4%, el mejor dato desde mediados de septiembre. La referencia coincide, precisamente, con la última intervención de los bancos centrales, que fue de un calado similar a la de ayer. Entre medias, el pesimismo volvió a inundar de números rojos los parqués. La subida del 3,96% deja al Ibex en 8.449,5 puntos. Ha batido con holgura la primera resistencia técnica, situada en los 8.200. Los siguientes pasos a superar son los 8.620; 8.800; 9.000 puntos, un nivel fundamental y, después, los 9.350 puntos. La ruptura de ese nivel supondría un salto cualitativo que situaría al mercado en un escenario completamente distinto al actual.

Y lo que refleja, de momento, la coyuntura es una gran desconfianza. "Si nos preguntamos si ha pasado lo peor en España, la respuesta es que no. No somos independientes para solucionar nuestros problemas y tenemos dos graves dificultades: el sector financiero sigue sin reestructurarse y tenemos una altísima dependencia de la financiación privada externa, que nos hace muy vulnerables". Así resumía ayer en una rueda de prensa el panorama nacional el director de inversiones para España de Merrill Lynch Wealth Management, Alberto Spagnolo, que arrojaba unas conclusiones sombrías: "Es muy difícil tener interés por invertir en activos españoles y no vemos ninguna señal para que esta percepción cambie de forma radical". El consejo, muy claro: no estar invertido en Bolsa española.

Pero lo cierto es que el sentimiento lo es todo en la Bolsa. "Los precios de las cotizaciones ya no descuentan la realidad de las empresas, sino la percepción macroeconómica", reconocía en la misma conferencia Bill O'Neill, director de inversiones de Merrill Lynch WM para Europa. En esta línea, los inversores pudieron disfrutar ayer de una confluencia de buenos indicadores que alentaron el optimismo. A la acción de los bancos centrales, que tuvo una repercusión inmediata, se sumó la decisión por sorpresa de China de rebajar en 50 puntos el coeficiente de reservas bancarias, un paso hacia una política monetaria más estimulativa, los buenos datos de actividad manufacturera y empleo en EE UU, que anticipan un alivio de la tasa de desempleo que se publicará el próximo viernes, y la rumorología extendida por el primer ministro italiano Mario Monti, de que Alemania y Francia harán algún anuncio de gran calado en la decisiva reunión del próximo 9 de diciembre.

La prima de riesgo española se sitúa en 395 puntos, el nivel más bajo en dos semanas

El resultado fue una subida meteórica en todos los mercados. El Euro Stoxx mejoró un 4,31%; el Footsie de Londres, un 3,16%; el Cac de París, un 4,22%; el Dax de Fráncfort, un 4,98% y el Footsie Mib de Milán, un 4,38%. En Nueva York, las ganancias tuvieron continuidad, con revalorizaciones del 4,24% en el Dow Jones, el 4,33% en el S&P 500 y el 4,17% en el tecnológico Nasdaq.

"Wall Street quiere subir. El lastre que impide el tirón de las Bolsas es Europa", confirma David Galán, de Bolsa General. "Europa pasa por problemas muy graves. La medida de liquidez es algo muy bueno, pero recuerda un poco a la euforia que se desató tras la última cumbre. Este es un buen paso, pero faltan muchas cosas, como más unión fiscal dentro de la UE y el avance hacia los eurobonos", remacha David Galán.

El anuncio de ayer consistió, en grandes líneas, en rebajar 0,5 puntos hasta febrero de 2013 el coste para la banca del acceso a liquidez en dólares en los bancos centrales, así como continuar suministrando esta financiación en subastas con vencimiento a tres meses. La acción ha sido tomada en conjunto por los bancos centrales de EE UU, la zona euro, Suiza, Inglaterra, Japón y Canadá. Esta es una medida muy importante, pues desbloquea los problemas de liquidez a corto plazo de la banca y despeja así el riesgo de situaciones de insolvencia, que estaba creciendo ante la desconfianza generalizada en el futuro de la eurozona. "La sesión de hoy por ayer, unida a la del lunes, puede haber supuesto un cambio en el sentimiento de los mercados, sin duda la variable más importante de cuantas afectan a los mismos. En la medida en la que las agencias de rating se muestran muy activas rebajando calificaciones y perspectivas, parece muy probable que Francia esté muy cerca de perder la AAA, el optimismo generado en las últimas horas tiene un enorme valor para afrontar las próximas semanas", explica Daniel Pingarrón, estratega de IG Markets.

Menos presión en la deuda

La renta fija volvió a dar ayer muestras de la inesperada volatilidad que la caracteriza en el último año. La prima de riesgo de España, el diferencial entre los bonos españoles y alemanes a 10 años, descendió 11,1 puntos y se situó por debajo de los 400 puntos por primera vez en dos semanas y media, al cerrar en 395 puntos básicos. Una buena noticia para el Tesoro, pero que no puede ocultar el hecho de que el coste de financiación para España sigue en niveles insostenibles a largo plazo: un 6,23% para el bono a 10 años.

En los otros grandes países del área euro que están bajo el foco de los mercados, la presión también remitió. La prima de riesgo belga cayó 26,9 puntos y se situó en 272,5 (una rentabilidad exigida del 4,937% al bono a 10 años); en Italia, el spread descendió 16,5 puntos y se situó en 474,1, con un rendimiento del bono del 7%. El bono alemán ha pasado en una semana del 1,91% al 2,28%

Fuerte caída de la contratación

La fuerte subida de ayer de la Bolsa estuvo apoyada por un volumen de negocio de 3.128 millones de euros. La cifra se sitúa por debajo de la media diaria anual, de 3.674 millones de euros.

Noviembre ha sido, en sí, un mes de escasa contratación. Con datos provisionales de Bolsas y Mercados Españoles (BME), al cierre de ayer se habían realizado operaciones por valor de unos 68.600 millones. Este volumen refleja un descenso del 40% con respecto al mismo mes del año anterior. Significa, por otra parte, el peor noviembre desde 2004.

En el acumulado de 2011, el negocio en renta variable ascendería a unos 865.944 millones, un 10% menos que hasta noviembre de 2010.

La caída de contratación de la Bolsa en noviembre tiene el agravante de que se produce en un mes cargado de pagos de dividendos, lo que hace subir artificialmente las cifras por el tradicional y conocido lavado de cupón. En las primeras sesiones se llegó a superar los 5.000 millones de euros.

El descenso de volumen en renta variable se está produciendo a nivel general en todos los mercados. La crisis ha alejado al inversor. También está afectando la presencia de las plataformas alternativas, que están robando cuota de negocio a las Bolsas tradicionales. Esto último, sin embargo, no sucede en BME, que conserva el 97,5% del mercado.

Las cifras de noviembre

-5,64% es lo que ha caído el Ibex en noviembre. Hasta hace una semana la caída ascendía al 14%.

6,7% es la rentabilidad que llegó a ofrecer el bono español a 10 años. Cerró el mes en el 6,23%.

14,3% es la pérdida que acumula el Ibex en el año al cierre de noviembre. El Euro Stoxx se deja el 16%.