La curva española de tipos de interés amenaza con invertirse

El bono español a dos años retorna a 1997: ya paga un 6%

Por primera vez desde hace casi quince años, la rentabilidad del bono español a dos años paga un 6%. Es solo un poco menos que el 6,7% que paga la deuda nacional a 10 años. La presión sobre los depósitos de la banca aumenta.

Tacita a tacita, la rentabilidad de la deuda pública está llegando a cotas insospechadas. Hace solo tres meses, el bono español a dos años ofrecía una rentabilidad en el entorno del 3,2%, y ahora los inversores exigen casi el doble. Los países de la periferia europea cada día son más -la prima de riesgo del bono belga a 10 años ronda los 350 puntos- y pagan cada día más cara su financiación.

El bono español ha marcado esta mañana un récord de rentabilidad en el 5,97%, máximo desde la llegada del euro, más concretamente desde abril de 1997. Los supedepósitos de la banca de más del 4% quedan arrinconados, lo que previsiblemente dificultará la captación de liquidez a través de las oficinas. Lo mismo pasa con la avalancha de pagarés, cuya rentabilidad máxima se sitúa en el 4,5% que ofrece Banco Popular.

La noticia es preocupante por sí sola, pero lo es más el hecho de que la curva española de tipos de interés esté a un paso de invertirse; es decir, de que el mercado exige más rentabilidad a la deuda con vencimiento a dos años que a 10. La deuda a cinco años paga un 6,3%; a 10 años, un 6,7%; y a 30, un 7,1%.

El hecho de que se invierta la curva de tipos de interés de la deuda de un país revela que los inversores desconfían de que un país pueda hacer frente a sus compromisos a corto plazo y ya ocurrió con Grecia, Irlanda y Portugal. También está pasando en Italia, pues su bono a dos años paga el 7,8% y el de 10 años, el 7,6%.

La prima de riesgo del bono español a dos años frente al alemán (se calcula utilizando el mismo procedimiento que en la deuda a 10 años) se sitúa en 560 puntos, niveles de rescate y muy superiores a los 450 del riesgo-país clásico del bono a una década y de los 430 de la deuda a 30 años.