La crisis ha llevado a buscar refugios seguros

Los bancos centrales disparan las compras de oro a máximos

La demanda del metal precioso en el tercer trimestre alcanzó las 148,4 toneladas, la cifra más alta en 23 años.

La crisis ha llevado a los inversores y a las instituciones a buscar refugios seguros, como lo es la inversión en oro. En el tercer trimestre, la demanda por parte de los distintos bancos centrales fue de 148,4 toneladas, lo que supone la cifra más alta en 23 años y refleja un radical cambio de tendencia, ya que hasta 2010 estas instituciones habían sido claramente vendedoras de este metal precioso.

Según el informe trimestral del Consejo Mundial del Oro (WGC por sus siglas en inglés), a nivel global la demanda de oro experimentó en el tercer trimestre un incremento interanual del 6%, hasta las 1.053,9 toneladas, lo que equivale a un valor récord de 57.700 millones de dólares (42.740 millones de euros).

Los autores del estudio explican que este aumento de la demanda de oro vino provocado principalmente por las compras del metal amarillo por parte de inversores, que adquirieron 468,1 toneladas, un 33% más, equivalente a unos 25.600 millones de dólares (18.963 millones de euros).

En concreto, el informe señala que la demanda de oro en lingotes y monedas creció un 29%, hasta 390,5 toneladas, con un valor equivalente de 21.400 millones de dólares (15.851 millones de euros). "El incremento de los niveles de inflación, la rebaja de crédito de EE UU, el empeoramiento de la crisis de deuda en la zona euro y el deslucido comportamiento de diversos activos impulsaron a los inversores a aumentar sus reservas en oro para salvaguardar su riqueza", indicó Marcus Grubb, director gerente de WGC. "Dadas las comprobadas propiedades del oro para reducir el riesgo es probable que los inversores continúen buscando protección de la incertidumbre económica, que no da síntomas de relajarse", añadió.

Ayer, el precio de la onza de oro al contado bajó un 0,76% al cierre del mercado de Londres hasta cotizar a 1.742,50 dólares, frente a los 1.756 dólares de la jornada anterior. Un nivel que todavía queda lejos del récord histórico de 1.900 dólares por onza que alcanzó el pasado septiembre.