Análisis de Cárpatos

Constatación del temor

Día muy emocionante en los mercados si no fuera porque nos estamos jugando el futuro. Hemos tenido una primera parte de la sesión en donde toda la atención ha estado puesta en datos y cifras, una segunda parte en donde todo eran titulares y una tercera en donde sólo había datos macro.

Teniendo en cuenta el resultado de la subasta de deuda a 10 años de España con una rentabilidad prácticamente en el 7% y con una muy baja demanda, los mercados se han comportado muy bien, ya que no han mostrado un desplome como el que se podía haber esperado en una situación como ésta. Incluso con un diferencial por encima de los 500 puntos, y ya muy pendientes de lo que pueda pasar con LCH.Clearnet como en la ocasión en que todo mundo aprendió de la existencia de esta compañía en la subasta de bonos italianos, la situación ha estado más o menos bajo control.

A esta sensación ha intervenido directamente el Banco Central Europeo que lleva ya cierto tiempo echando el resto de forma muy agresiva comprando deuda de Italia y de España incluso después de la subasta de hoy. El otro factor es que el mercado tuvo muy presente que en cuanto supo el resultado de la subasta de bonos a cinco años de Italia se descontó de un solo golpe el mal resultado del martes en deuda de corto plazo de nuestro país y el de hoy junto con un buen resultado el miércoles y la posibilidad de confirmar el contagio en la de Francia de hoy.

Con respecto a la de nuestros vecinos, también se ha visto subida de rentabilidades en tres de las cuatro líneas que ha puesto en mercado mostrando que ya las llamas del incendio ya están llegando al centro del bosque.

Esto ha disparado los comentarios de ver un incremento del tono en el enfrentamiento entre Francia y Alemania por el papel del Banco Central europeo en esta crisis. Precisamente, algo que ajustado al mercado son las informaciones de que se estaría discutiendo alguna manera para sortear la legislación vigente que tiene atado el papel del BCE, como la de prestar dinero al Fondo Monetario Internacional y que sea éste el que se lo pase a los países en problemas.

Las declaraciones de los políticos tras el resultado de las colocaciones no se hicieron esperar, y parece ser que los pasos se están encaminando a buscar una mayor integración de los estados en Europa en detrimento de cualquier otra sugerencia que se haya hecho incluido el euro de dos velocidades.

El ver que el paro semanal y que los permisos de construcción de Estados Unidos que hemos conocido hoy han salido mejor de lo esperado, también ha gustado al mercado, pero marca todavía más la diferencia de ritmo entre Estados Unidos y Europa, cosa que en el estado actual de inacción política, es perjudicial en el fondo.

El indicador de negocios de la Reserva Federal de Filadelfia ha marcado ralentización económica pero es compensado con algunas partidas del dato muy buenas.

La aparición del nuevo Primer Ministro italiano en el Senado con un discurso en donde ha esbozado las líneas maestras de su plan y con algunos toques de certidumbre en sus acciones que, a decir verdad, apostaríamos a que no se las veríamos a un político, también pusieron su granito de arena para sacar al diferencial italiano de máximos de la rentabilidad de su bono a 10 años de la zona por encima del 7%.

Aún así, la incertidumbre es muy alta porque se siguen vertiendo al mercado opciones de solución al problema europeo pero no acciones. Algo que tenemos a favor es que todo el mundo está mirando ya que el ratio riesgo-recompensa empieza a ser más alto en la renta variable que en la deuda más segura de Europa