La rentabilidad del bono a diez años se sitúa en el 3,7%

El riesgo país de Francia se aleja de los 200 puntos básicos

La sangría en el mercado de deuda continúa. Si hasta el momento la gran preocupación eran los países del Mediterráneo, ahora es Francia el nuevo foco al que los inversores dirigen su mirada. La prima de riesgo del país vecino consigue alejarse progresivamente de los 200 puntos que alcanzó a primera hora de la mañana.

Las sesiones de infarto vividas en el Viejo Continente no parecen tener fin. Ni los cambios de gobierno en Italia y Grecia ni los rumores de compra de deuda por parte del BCE son suficientes para despejar la incertidumbre. A la espera de que la institución que preside Mario Draghi haga algo para calmar la hemorragia, los diferenciales de gran parte de Europa se tiñen de rojo. El riesgo país de Francia ha superado la barrera de los 200 puntos básicos, registrando un nuevo récord desde la entra en vigor del euro y hace temblar los cimientos de una economía que lucha por conservar la triple A. Sin embargo, tras los resultados de la subasta celebrada esta mañana los temores se han alejado y a mediodía el riesgo país baja 20 puntos hasta situarse en los 181, impulsado además por nuevos rumores de compra de deuda.

El Tesoro francés ha conseguido colocar 9.700 millones de euros a costa de subir el interés. No obstante, en el mercado secundario la rentabilidad del bono a diez años, el empleo para calcular el diferencial, se sitúa por debajo del 3,7% que registra en el mercado primario. Esto contrasta con los datos que proceden de España. En nuestro país, el riesgo país roza los 500 puntos básicos después de una nefasta subasta. El organismo que dirige Soledad Nuñez ha vendido cerca del máximo en bonos a diez años a un tipo superior al 7%, nivel que no se veía desde 1997.

Bélgica y Austria viven una situación similar con sus diferenciales en los 311 y 184 puntos, respectivamente, pero siguen siendo España e Italia los que se llevan la peor parte. La coyuntura vivida en el país transalpino no dista mucho de lo ocurrido en los días anteriores. El riesgo país se alza hasta los 527 puntos y su bono con vencimiento a diez años cotiza al 7%. Esta mañana los operadores vuelven a reiterar que el BCE está comprando bonos italianos para tratar de contener la rentabilidad de la deuda.