Con los países ''triple A'' como núcleo

Finlandia lanza su propuesta de una eurozona a dos velocidades

Alex Stubb, ministro finlandés de Asuntos Europeos, rechaza la creación de eurobonos como respuesta a la crisis de deuda pero es partidario de imponer sanciones más duras a los países con déficit excesivo e incluso la pérdida de control sobre sus presupuestos.

El ministro finlandés de Asuntos Europeos, Alex Stubb, ha propuesto este jueves una eurozona a dos velocidades en la que los países con máxima calificación de solvencia (''triple A'') ocupen el "núcleo", mientras que el resto, como España, pierdan influencia en la toma de decisiones. Stubb ha rechazado la creación de eurobonos como respuesta para la crisis de deuda y ha defendido sanciones más duras a los países con déficit excesivo e incluso la pérdida de control sobre sus presupuestos en beneficio de la UE. "El euro se ha convertido en una moneda esencialmente darwinista. El mercado premia a los países ''triple A'' y castiga a los que han sido indolentes con sus finanzas públicas. La supervivencia del más fuerte prevalece", ha dicho el ministro en un discurso en el Colegio de Europa de Brujas. "Como consecuencia, el núcleo del núcleo de Europa es económico y no político. Incluye a todos los países ''triple A''", ha resaltado. "La crisis ha llevado a una cooperación económica más estrecha entre los países del núcleo y ha dado un incentivo adicional a todos los miembros del euro para cumplir las reglas", ha sostenido Stubb. En la actualidad, los países que mantienen la máxima nota en la eurozona son Alemania, Francia, Países Bajos, Finlandia, Luxemburgo y Austria. A su juicio, para combatir la crisis y evitar que se repita las sanciones deberían ser "más duras si un Estado miembro de la eurozona pone la moneda común en peligro de forma deliberada o por negligencia". Por ello, ha defendido que la UE se dote de un "zar presupuestario" y una "gradual pérdida de control nacional si las cosas se van de las manos". El representante finlandés ha admitido que esta medida, así como la suspensión de los derechos de voto de los incumplidores, exigiría una reforma del Tratado. Pero ha señalado que también podría recurrirse a una cooperación reforzada en la que los países de la eurozona se doten de reglas para ellos mismos. Stubb ha defendido finalmente simplificar la estructura institucional de la UE y la eurozona, que según sus cálculos cuentan con siete diferentes presidentes, y hacer que el presidente del Consejo Europeo sea al mismo tiempo el de la Comisión y el del Eurogrupo.