Pide fijar por escrito las condiciones contractuales con los fabricantes

La CNC le marca el camino a la gran distribución antes de sancionar

La CNC ha marcado las líneas rojas que no debe sobrepasar la distribución con los fabricantes. Así, recomienda formalizar por escrito la relación comercial entre las partes, fijar las circunstancias de las modificaciones retroactivas y comunicar los pagos comerciales de los proveedores a los distribuidores. El objetivo de la CNC es hacer luego su seguimiento y sancionar si no se cumplen.

La Comisión Nacional de la Competencia (CNC) ha dejado claras las reglas de juego a las que, a partir de ahora, se tiene que remitir la gran distribución en su relación con los fabricantes. Y esto lo ha hecho en un informe sobre marcas blancas, conocido como Informe sobre las relaciones entre fabricantes y distribuidores en el sector alimentario, que el organismo dio a conocer ya hace algunas semanas, pero que ayer presentó oficialmente en su sede ante los distintos agentes que componen el sector.

El presidente de la CNC, Joaquín García, señaló en el acto que "con este informe se determinan supuestos jurídicos indeterminados". Esto significaría establecer las bases de actuación sobre las cuales luego Competencia hará su seguimiento, para, si llega el caso, incoar los respectivos expedientes o sanciones.

Las recomendaciones del organismo van dirigidas a la gran distribución y los fabricantes y a las Administraciones Públicas. En cuanto a los primeros, la CNC exige que las condiciones contractuales que rigen su relación comercial deberán formalizarse por escrito, con el objetivo de evitar abusos "de la parte con mayor poder negociador".

En esta línea, pide que los pagos comerciales que los proveedores realicen a los distribuidores deben ser conocidos por los primeros al inicio de la relación comercial. También, que las modificaciones retroactivas en las condiciones contractuales deben limitarse a circunstancias previstas en los contratos, que deben concretar una serie de horquillas para tales cambios.

Asimismo, indica que la información que el distribuidor exige a un fabricante sobre un producto nuevo en cuestión (yogur, natillas, etc.), deberá circunscribirse a la que esté justificada en la relación entre distribuidor y fabricante, al mismo tiempo que expone que el plazo que medie entre el suministro de la información y el lanzamiento final del producto deberá ser proporcionado y justificado. La CNC ha encontrado que la excesiva antelación con la que los distribuidores exigen información sobre los nuevos productos a los proveedores facilita que el distribuidor saque una imitación del mismo.

Competencia alerta a los distribuidores de que las cláusulas de cliente más favorecido facilita un rápido alineamiento de los precios de venta a público, desincentivan determinados modelos de distribución y suponen una barrera de entrada de nuevos agentes.

Libertad en horarios y rebajas

A las Administraciones públicas, la CNC les pide eliminar las barreras normativas en la distribución minorista. En concreto, recomienda suprimir la facultad de las comunidades autónomas de condicionar la apertura de establecimientos comerciales a una autorización previa. También, que realicen una transposición correcta de la Directiva de Servicios, sobre todo, en la regulación y definición de las políticas de planeamiento urbanístico.

Competencia exhorta a que se suprima la limitación de los periodos de rebajas, que se liberalice "plenamente" los horarios comerciales y la apertura en domingos y festivos. Por último, el organismo recomienda eliminar la prohibición de la venta a pérdida de la Ley de Comercio Minorista, ya que se recoge en otras normas como la Ley de Defensa de la Competencia. Joaquín López, subdirector de Estudios de la CNC, declaró a CincoDías que la única guía del organismo es pensar en favorecer al consumidor final, "por eso pedimos la libertad de horarios". Por su parte, Antonio Maudes, director de Promoción de Competencia, afirmó que el informe ha conseguido una "buena respuesta" de todas las partes implicadas.

Comercio minorista

La CNC cree que la Ley de Comercio Minorista no ha beneficiado a los establecimientos tradicionales para los que fue creada, sino que ha favorecido a la distribución de tamaño medio. "La cuota del mercado tradicional sigue reduciéndose en favor de los formatos de proximidad", dice Maudes.

Alerta sobre las marcas blancas

El informe subraya los beneficios que las marcas blancas han supuesto para el consumidor, que ha visto un abaratamiento del precio de los productos y cómo la cuota de dichas marcas blancas ha pasado del 22% en 2003 al 34% en 2009. La CNC ha detectado una concentración en el mercado de aprovisionamiento y en el de la distribución alimentaria, con cuatro operadores que controlan un 60% de cuota de mercado, y un mayor peso de los supermercados frente a los híper.

Pero Competencia también alerta de los posibles peligros que pueden suponer a medio y largo plazo este tipo de políticas de marcas blancas. El organismo cree que se podría producir una reducción en el número de proveedores, con la sustitución paulatina de marcas de segundo y tercer orden por marcas de distribuidor. "Teniendo en cuenta que el espacio en los lneales de los súper y los híper es limitado, a largo plazo este fenómeno podría cerrar el mercado a determinados fabricantes, reducir la variedad y la calidad del producto".

Otro riesgo tiene que ver con un freno en la inversión en innovación de los productos por parte de los fabricantes, ya que "el mayor poder de compra de los distribuidores podría reducir no solo los márgenes de los proveedores, sino también sus incentivos a innovar". La CNC indica el peligro de que se debilite la competencia intermarca.