Durante dos años

El Banco de Italia afirma que el país podría soportar unos tipos del 8 % en su deuda

El endeudamiento público italiano seguiría siendo sostenible durante los próximos dos años aunque los tipos de interés que tuviera que pagar por ella el Estado llegaran al 8% y la economía se estancara, según una prueba de solvencia realizada por el Banco de Italia.

Este test de solvencia, publicado hoy por el Banco Central italiano dentro de su informe sobre la estabilidad financiera, se ha realizado, en un primer lugar, con la hipótesis de que desde enero de 2012 el rendimiento de todos los bonos subastados por el Tesoro italiano registren un aumento de 2,5 puntos porcentuales.

En un segundo lugar, se ha jugado además con la hipótesis de que ese aumento de los tipos de interés repercuta negativamente sobre el crecimiento económico, "anulándolo en el trienio que va de 2012 a 2014".

En ambos hipotéticos escenarios, y teniendo en cuenta las medidas de ajuste aprobadas por el Gobierno italiano, el Banco de Italia asegura que los niveles de endeudamiento, actualmente superiores al 120 % del PIB, es decir, casi 1,9 billones de euros, serían sostenibles.

En el primer escenario se llegaría a una relación entre deuda pública y PIB del 115,5 % en 2014 (en Bruselas exigen a Italia un 113 % para ese año), mientras que bajo la segunda hipótesis el endeudamiento del Estado italiano se situaría en niveles parecidos a los actuales, ligeramente por encima del 120 %.

La publicación de este informe del Banco de Italia llega después de que la deuda italiana haya vuelto a sufrir las turbulencias de los mercados ante la incertidumbre financiera en Europa, llegando ayer a marcar un récord en su prima de riesgo desde la creación del euro, que llegó a situarse por momentos por encima de los 455 puntos básicos.

Además, en la subasta de deuda del pasado viernes, los bonos del tipo BTP (con interés fijo) a 10 años marcaron un récord desde la creación del euro en su rendimiento, superando la barrera del 6 % (en concreto un 6,06 %).

"Un elevado nivel y una excesiva volatilidad en los rendimientos de los títulos soberanos pueden incrementar los temores del mercado sobre la sostenibilidad de la deuda pública, sobre todo para las economías -como las italianas- gravadas por una elevada deuda en relación con el PIB", afirma el Banco de Italia en su informe.

"Ejercicios de estimulación, que utilizan como escenario de base las últimas estimaciones oficiales del Gobierno, muestran sin embargo que incluso en el caso de que los tipos de interés aumentaran significativamente, la relación deuda/PIB caería o se estabilizaría", prosigue.

En el texto, el nuevo gobernador del Banco de Italia, Ignazio Visco, quien sustituye al actual presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, asegura que el sistema bancario italiano "no es fuente de inestabilidad" y que su posición patrimonial "es sólida" y será reforzada en el ámbito de la recapitalización exigida por Bruselas.

"Para reconquistar la confianza de los inversores y reducir de manera permanente el riesgo soberano, para preservar la inestabilidad del sistema financiero, es necesario seguir con decisión en la acción de saneamiento de las finanzas públicas", afirma Visco.

"Con igual determinación han de ser eliminados los obstáculos a un desarrollo sostenido de la economía. El compromiso asumido en sede europea de reducir la deuda pública e iniciar un amplio programa de reformas estructurales ha de ser mantenido, con rapidez y coherencia", añade.