Los expertos creen que la inflación retrasará el recorte de tipos incluso hasta 2012

Draghi se estrena en el BCE con el reto de plantar cara a la crisis griega

El nuevo presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, se estrena este jueves en la decisión sobre los tipos de interés en plena hecatombe financiera provocada por Grecia. La gestión de la crisis helena y el riesgo de otra recesión invitan a bajar los tipos, pero los expertos creen que el control de la inflación retrasará el recorte de las tasas oficiales incluso hasta 2012.

Los ocho retos de Draghi al frente del BCE
Los ocho retos de Draghi al frente del BCE

La crisis parece no tener fin y los problemas de la zona euro se agravan por momentos. Europa es una bomba de relojería con Grecia de nuevo en la picota y con unos indicadores macroeconómicos que parecen abrir paso a una nueva recesión. La OCDE advierte sobre un estancamiento y el último dato conocido de la actividad manufacturera en la eurozona, que profundizó su contracción en octubre y fue peor de lo esperado, aviva los temores a una recaída de la economía.

Además, los planes de los líderes europeos pueden saltar por los aires si sale adelante el referédum convocado por el primer ministro griego, Yorgos Papandréu, y los ciudadanos helenos deciden no aprobar el rescate acordado en la cumbre de Bruselas del pasado 26 de octubre. Un salvamento que tantos quebraderos de cabeza ha dado en el seno de la Unión y por el que se ha perdido un tiempo muy valioso para atajar la crisis de deuda. Los mercados financieros se mueven en aguas revueltas, con las primas de riesgo disparadas y las Bolsas teñidas de rojo.

El italiano Mario Draghi ha tomado las riendas del BCE en un momento muy turbulento en el que todo añade presión a la autoridad monetaria para que baje los tipos de interés y ayude al crecimiento, tras las dos subidas acometidas este año y la última decisión del anterior presidente, Jean-Claude Trichet, de mantenerlos en el actual 1,5%. Pero los expertos avisan de que el control de la inflación obstaculiza un inmediato recorte de tipos y se retrasará incluso hasta el año que viene.

Iván San Félix, de Renta 4, cree que "no va a haber cambios porque las tasas de inflación están siendo elevadas". La primera estimación de Eurostat apunta a que el IPC de la zona euro se mantuvo en el 3% en octubre, superando las previsiones y el objetivo del 2% que persigue el banco emisor por décimo mes consecutivo. "Las condiciones económicas se están deteriorando, pero para ellos [el BCE] es esencial mantener la estabilidad de precios, es su principal mandato", afirma.

José Luis Martínez Campuzano, Estratega de Citi en España, coincide en que Draghi mantendrá las tasas rectoras. No obstante, opina que "debería dejar un sesgo bajista, quizás anticipando un recorte de tipos en diciembre o enero", ya que los riesgos inflacionistas son limitados.

Desde Nomura tampoco prevén cambios en los tipos, aunque señalan que hay un 33% de posibilidades de que haya una bajada de 25 puntos básicos. Para la firma de análisis, todo apunta a un posible recorte en diciembre. Explican que hay mucha expectación por el cambio de liderazgo en el BCE, pero la lucha contra la inflación "está muy arraigada en el ADN de la institución y un nuevo líder no va a suponer cambios significativos en política monetaria".

RBS, por su parte, eleva al 60% la probabilidad de que los tipos bajen un 25%, hasta el 1,25%, o lo hagan en diciembre en el caso de que el recorte no se materialice mañana.

Los analistas sí esperan que Draghi incida en tomar medidas de política monetaria no convencionales, como la intervención del BCE en el mercado secundario de deuda. El banquero italiano ya destacó que pretende continuar la compra de bonos de los países más amenazados, como Italia y España.

Pendientes de las palabras de Drahgi

La primera conferencia del nuevo presidente del BCE, Mario Draghi, será minuciosamente analizada por los mercados. Las palabras de Draghi durante la rueda de prensa posterior a la decisión sobre los tipos de interés centrarán la atención y serán interpretadas como lo eran las de su antecesor en el cargo, Jean-Claude Trichet, conocido por su lenguaje ambiguo y a veces jeroglífico.

Los expertos confían en que el italiano sea más claro y sensible a lo que ocurre en los mercados. "Espero un mayor pragmatismo en su lenguaje, ya que el escenario macro es negativo, las tensiones de liquidez en los mercados pueden mantenerse y la contracción de crédito es un riesgo muy real", asegura Campuzano.

"Espero que cada vez que hable no caiga la Bolsa, como pasaba con Trichet", dice San Félix. "Que sea más consciente de lo que pueden provocar sus palabras porque Trichet iba un poco por su cuenta y no es lo más recomendable en estos momentos", añade.