Europa congela toda la ayuda hasta el referéndum del 4 o 5 de diciembre

Merkel y Sarkozy amenazan a Grecia con la expulsión del euro si rechaza el rescate

Los líderes de Francia y Alemania han amenazado a Grecia con la salida del euro si rechaza en referéndum el plan de rescate. En la rueda de prensa posterior a la cenadel G-20, Sarkozy y Merkel han advertido a Papandreu que, si realiza la consulta, los griegos tendrán que elegir si seguir o no en la moneda única. Europa ha bloqueado la entrega de 8.000 millones del sexto tramo de ayudas.

Angela Merkel y Nicolas Sarkozy han dado en la noche del miércoles un ultimátum claro al primer ministro griego, Andreas Papadreu: si Grecia vota no al rescate el el referéndum, será expulsada de la zona euro.

Merkel y Sarkozy presionan así a Atenas para que dé marcha atrás en su intento de convocatoria de un referéndum, aunque Papandreu sigue en sus trece, y anoche anunció que la consulta se realizará el 4 o el 5 de diciembre.

Entre tanto, Francia y Alemania se muestran en contra de renegociar el las exigencias previstas para el segundo rescate y frenarán la entrega de los 8.000 millones de euros correspondientes todavía al primer conjunto de ayudas. No habrá más, hasta que se clarifique la situación.

Este es el mensaje que están transmitiendo el presidente francés, la canciller alemana, la presidenta del FMI, Christine Lagarde, José Manuel Durao Barroso, Jean-Claude Juncker, Herman Van Rompuy y un representante del Banco Central Europeo a a Yorgos Panpadreu en Cannes. Una cita a la que, según han afirmado fuentes europeas, Papandreu ha sido convocado y no invitado.

El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, ha pedido a los griegos a unirse en apoyo del plan de rescate y ha advertido que "Sin el acuerdo de Grecia con el programa de la UE / FMI, las condiciones para los ciudadanos griegos sería mucho más doloroso, en particular para los más vulnerables. Las consecuencias serían imposible de prever ".

La liberación del sexto tramo de ayuda fue acordada el pasado 21 de noviembre después de numerosos retrasos y de que se aumentaran las exigencias a Atenas. Su entrega estaba prevista para mediados de noviembre, pero el devenir de los acontecimientos hace pensar que finalmente no será así. Sin esta ayuda, Grecia se quedará sin fondos a comienzos de diciembre.

Por su parte, el ministro germano de Asuntos Exteriores, Guido Westerwelle, se ha sumado a las voces del ejecutivo alemán que reclaman a Grecia el cumplimiento de los compromisos para poner fin a los problemas de deuda. En un conferencia celebrada en Estambul, el político alemán ha señala que la "solidaridad no es una calle de dirección única", animando al gobierno de Papandreu a asumir la responsabilidad contraía con líderes europeos.

Asimismo, el ministro de Finanzas ha pedido que las dudas surgidas tras la decisión de Papandreu se resuelvan lo antes posible y permitir de una vez por todas ver algo de luz al final del túnel.

El vicepresidente del bloque de centro derecha del Parlamento Europeo, Manfred Weber, ha advertido a Atenas de que está jugando con fuego y que si el resultado del referéndum es no, la única salida posible sería la bancarrota.

A estas noticias se suman las declaraciones del ministro de Finanzas holandés, Jan Kees, que asegura que un referéndum en Grecia podría poner en peligro la entrega del último tramo de ayuda de 8.000 millones aprobado por el FMI y la UE.

"Esto dificulta los planes del FMI y de la zona euro. Se crea un problema para el sexto tramo de ayuda", dijo anoche Jager en La Haya. "Imagino que será difícil para el FMI decidir si hay incertidumbre sobre la sostenibilidad" de la economía griega, añadió.

EE UU reclama unidad a Europa

La Casa Blanca insistió hoy, en vísperas de la cumbre del G-20, en que los europeos han de permanecer unidos para salir de la crisis provocada por la difícil situación de las finanzas en Grecia.

"Hemos repetido que Europa ha tomado importantes decisiones, y esperamos a una mayor elaboración y puesta en práctica de estas decisiones", afirmó Jay Carney, portavoz de la Casa Blanca en rueda de prensa.

En relación al reciente anuncio del gobierno griego de que someterá a referéndum la aprobación del segundo rescate financiero internacional, Carney se limitó a indicar que la iniciativa "solo subraya la necesidad de que Europa se una tras una acción

contundente que resuelva la crisis".

Las declaraciones se producen poco antes de que el presidente de EE UU, Barack Obama, salga de viaje hacia Cannes para participar en la cumbre del G-20, que se celebra el jueves y el viernes.

El portavoz presidencial insistió en que es "un problema europeo" y que los líderes europeos "tienen la capacidad y los recursos para encararlo".