Sin un montante tampoco se conocerán las necesidades bancarias de capital

Las discrepancias sobre la quita griega amenazan la cumbre

La quita voluntaria de los bancos sobre la deuda griega se está convirtiendo en la mayor amenaza para el éxito de la cumbre europea de hoy. Según una fuente comunitaria, las conversaciones de la UE con los bancos respecto a las pérdidas a asumir han sido suspendidas.

Contra lo que parecería previsible, la divergencia entre las entidades financieras y los gobiernos no pasa por el montante de la quita, sino por sus características. Así, la disputa se centra en cuánto riesgo de los bonos griegos nuevos debe ser asegurado.

Respecto a la cuantía, el portavoz del Instituto de Finanzas Internacional, que agrupa a 450 entidades, asegura que ese organismo realizó anoche "una oferta significativa" sobre el canje voluntario de bonos. Según fuentes comunitarias, esa oferta podría oscilar entre el 45% y el 50% del valor actualizado neto de la deuda griega.

Aunque no es seguro que las autoridades comunitarias acepten ese nivel, el hipotético acuerdo no llegaría mucho más arriba. El objetivo declarado de la UE es contener la galopante deuda griega, para que en 2020 se sitúe en el 120% del PIB, en lugar del 180% previsto actualmente.

La canciller alemana, Angela Merkel, ha dejado claro esta mañana que los bancos deberán asumir pérdidas en la deuda griega "mucho mayores" al 21% pactado en julio, aunque ha eludido precisar el porcentaje de la quita. De hecho, el portavoz de la Comisión Europea Olivier Baillo ha reconocido que, en la reunión de hoy, se buscará un acuerdo político sin cuantificar: "Posiblemente no tendremos todas las cifras sobre las cuestiones más técnicas".

Necesidades de capital

Sin concreción en el extremo de la quita, es áltamente improbable que se solucione el segundo punto del orden del día: las necesidades de recapitalización de la banca europea. Y ello, porque buena parte de ese capital necesario dependerá de las pérdidas esperadas por la tenencia de deuda griega. Según el borrador de la reunión, al que ha tenido acceso Bloomberg, los líderes europeos establecerán la fecha límite del 30 de junio de 2012 para que los bancos eleven su capital principal, una vez que descuenten su tenencia de deuda soberana.

Así las cosas, todo indica que el punto del orden del día con más posibilidades de acuerdo es el de la ampliación del fondo de estabilidad financiera.