Cierre de las Bolsas europeas

Velando armas algo descafeinadas

Sesión muy complicada la de hoy y casi sólo accesible para aquellos que tengan acceso a buenas tecnologías de información que le permitan conocer cuanto antes lo que pasa en el mercado. En cierto sentido el comportamiento de hoy no ha defraudado ya que estamos en la víspera de la reunión que probablemente sea la más importante de toda la historia de Europa porque es la primera donde nos jugamos el futuro que ya habíamos dibujado en el pasado.

Desde hace ya un tiempo Alemania, por voz de su canciller Angela Merkel, ha estado advirtiendo que no se espere demasiado de la reunión de mañana ya que no se va a generar ninguna solución definitiva y parece que así va a ser.

El índice alemán se ha comportado mejor que los demás durante la primera parte de la sesión haciendo caso unos buenos datos de confianza del consumidor de Alemania y por factores técnicos que hacían pensar en una reacción alcista inmediata. Ni el Ibex 35 ni el EX50 le han podido seguir porque la periferia no había muchas ganas de poner dinero de largo plazo. El volumen durante la mañana ha sido escaso y eso se ha notado en una cierta parsimonia en los activos más comprometidos.

En un momento determinado, ha aparecido un comentario que ha puesto nervioso a todo el mundo y es que cuando ya se esperaba que los acuerdos estaran ya avanzados y cimentados, Alemania no está de acuerdo con una frase que aparece en el borrador de la reunión y que parece que da a entender que se apoya al Banco Central europeo a seguir comprando deuda perjudicada de los países con problemas en el mercado secundario. Alemania dice que esa frase no la ha probado y acto seguido nos alejamos de los máximos del día en Alemania, lo que arrastró al resto a perder los mínimos del día.

Con este miedo en el cuerpo a seguir viendo discrepancias en vez de acuerdos, saltó un titular que avisaba de que la reunión del Ecofin de mañana se cancelaba. Ahí es cuando apareció el terremoto del día pues ya todo el mundo se puso a pensar que la reunión de mañana entera se iba cancelar. Pasando los minutos aparecieron las aclaraciones diciendo que la reunión de líderes sigue en pie tanto de Europa como de la Eurozona. Con esto, los ánimos volvieron a calmarse.

Quitando esta especie de culebrón que tenemos en Europa, los resultados empresariales de hoy conocidos en Estados Unidos han decepcionado porque han salido muchos peores de lo esperado y poco a poco se va incrementando el miedo a que vayamos a una segunda recesión. A esto ha contribuido el dato de confianza del consumidor de la Conference Board que ha establecido un nuevo mínimo desde las cotas alcanzadas en marzo de 2009.

Lo más peligroso de todo es que han aparecido figuras técnicas en velas japonesas que avisan de interés vendedor en la zona de máximos justo antes de la reunión, lo que avisa de la cautela con la que el mercado se está acercando al evento de mañana. Algo que debe incrementar esa cautela son los comentarios de funcionarios europeos en donde han rebajado notablemente las expectativas de lo que vamos a ver como resultado de esa reunión, ya que como mucho van a hacer un boceto de lo que va a ser pero no habrá cifras concretas de casi nada. Esto debe hacernos pensar que la solución va para largo y que se requerirán más reuniones y acuerdos para llegar a unas especificaciones finales de la solución. Y todo esto cuando nuestro país ha incrementado los intereses para colocar deuda a corto plazo de manera brusca y con Italia bajo rumores de una posible caída del Gobierno ante las nuevas medidas a tomar contra el déficit. En resumidas cuentas, más tiempo, más paciencia, y un empeoramiento de las finanzas que esperemos que no provoque otra vez que se tengan que retocar las cifras como ha ocurrido otras veces.