Deberá provisionar 6.500 millones por depreciación de la deuda soberana

La banca española precisa solo 5.700 millones para recomponer su capital

Economía aseguró ayer que la banca española podrá computar como capital los 9.522 millones en bonos convertibles, lo que reduciría sus necesidades para alcanzar una solvencia del 9%, como baraja Bruselas, a solo 5.707 millones de euros. La valoración a precio de mercado de su cartera de deuda, sin embargo, arroja un agujero de unos 6.485 millones.

Poco a poco, cumbre a cumbre, desde Bruselas van llegando pistas sobre cuáles serán las nuevas exigencias que Europa impondrá al sector financiero del Viejo Continente y que, en teoría, deberán quedar clarificadas en la reunión extraordinaria de mañana. La última clave la dio ayer en RNE la vicepresidenta económica de España, Elena Salgado, quien aseveró que en esta ocasión, y al contrario que sucediera en los test de estrés del pasado julio, la Autoridad Bancaria Europea (EBA) tendrá en cuenta los bonos convertibles de las entidades a la hora de calcular su capital. La noticia fue toda una alegría para la gran banca española que atesora 9.522 millones de euros de estas emisiones, lo que reduce el montante que necesitan para cumplir con la nueva barrera de solvencia (un 9% de core Tier 1) que se prevé les reclamen para mediados de 2012.

Teniendo en cuenta que las nuevas exigencias irán destinadas solo a la banca sistémica, Santander, BBVA, Bankia, CaixaBank y Popular en el caso español, las necesidades de capital del sector se limitarán a 5.707 millones de euros, según los cálculos elaborados por este diario utilizando los resultados de las pruebas de estrés de julio.

Santander, pionero en la emisión de bonos obligatoriamente convertibles, cuenta con unos 6.829 millones de euros que se transformarán en acciones para octubre de 2012, como muy tarde. BBVA emitió unos 2.000 millones de euros, que preveía convertir en diciembre de 2014, pero que terminó transformando este verano, informa Pablo Martín Simón. Popular, a su vez, tiene 1.191 millones en papel convertible, y se prepara para colocar otros 700 millones de Pastor, adquirido recientemente. Por su parte, CaixaBank cuenta con unos 1.500 millones en estos bonos, si bien sumando otras partidas -como la venta del 50% de Adeslas a Mutua Madrileña y las plusvalías de participadas como Repsol y Telefónica- cuenta con un colchón adicional de casi 3.000 millones.

Las cinco entidades sistémicas de España acumulan 9.522 millones en bonos convertibles

De cumplirse el anuncio de Salgado, BBVA cumpliría ya holgadamente con las nuevas exigencias de capital, Santander necesitaría reunir 1.364 millones de euros, Bankia otros 2.483, CaixaBank, 1.333 y Popular, 526 millones. En total, 5.707 millones de euros, aunque esta cifra puede ser aún menor dado que se basan en los cálculos de la EBA, y muchas de estas entidades han mejorado sus ratios de solvencia desde el pasado julio.

Pese al optimismo relativo que puedan despertar estas cifras (el coste de recapitalizar la banca española se limitaría a 5.707 millones en un océano de 108.000 millones que la EBA calcula que costará la operación para el conjunto del sector europeo), en paralelo hay que tener en cuenta el impacto de la crisis soberana. Otra de las decisiones que estudia la UE es obligar a las entidades a valorar su cartera de deuda pública europea a precio de mercado.

Salgado ya avanzó este fin de semana que los títulos españoles no se depreciarían más de un 2%. Los cinco grandes bancos españoles acumulan unos 171.484 millones de euros en deuda española, lo que arroja un agujero de 3.429 millones siguiendo el escenario de la vicepresidenta. Tomando en cuenta la cotización de ayer del bono tipo a 10 años del resto de Estados periféricos, el mercado reduciría un 9% los 6.414 millones de deuda italiana que tienen las cinco firmas españolas, un 45% los 5.012 millones de títulos portugueses, y un 62% los 359 millones de deuda griega. En total, un agujero de 6.485 millones de euros para las entidades que la UE podría obligarles a provisionar. Todo depende eso sí, del momento en que se tome la foto de mercado para calcular la rebaja. Fuentes financieras apuntan a que se baraja el día 30 de septiembre.