La expectativa del iPhone 4S le sale cara

Apple vuelve a incumplir sus expectativas... nueve años después

Corren tiempos no tan buenos para Apple, que acumula noticias negativas. Además de la trágica muerte de su fundador Steve Jobs, otros acontecimientos relativamente menores acentúan el bache de la empresa de Cupertino.

A la frustrante presentación del último iPhone, que quedó en un modelo actualizado 4S en lugar de la vuelta de tuerca esperada por los seguidores, se ha sumado hoy una también decepcionante notificación de resultados del tercer trimestre.

¿Decepcionante, ganar 6.620 millones de dólares en tres meses? ¿Decepcionante, incrementar el beneficio en más del 50% en un solo año? Como todo es relativo, en parte, sí: los analistas esperaban ganancias de 7,39 dólares por acción, y solo ha conseguido 7,05. Ese mínimo desfase ha levado los títulos a retroceder un 5% en Wall Street.

¿Exagerado? Posiblemente, si se analizan las cifras. El incumplimiento se explica por las ventas del iPhone, que, con 17 millones de unidades, quedaron tres por debajo de lo esperado. Ahora bien: debe tenerse en cuenta que, durante todo el verano, la legión de fanáticos de Apple ha estado esperando la presentación del nuevo teléfono, que tuvo lugar hace dos semanas, y que prometía ser revolucionario. Lógicamente, pocos optaron por acudir a las tiendas a comprar el iPhone 4 sabiendo que habría renovación en las semanas siguientes. Mientras, las ventas de iPad crecieron un espectacular 166%, y las de ordenadores Mac avanzaron un más que sano 26%.

Así pues, podemos hablar de sobrerreacción de los mercados, aunque, tratándose de la firma de la manzana mordida, cualquier traspié se magnifica tanto como sus innumerables aciertos. En el caso de los primeros, se explica por su escasa frecuencia: según el blog MarketBeat, la última vez que las ganancias de Apple quedaron por debajo de sus previsiones fue hace nueve años, en plena resaca de la explosión de la burbuja puntocom. Cabe decir, en todo caso, que el inversor de largo plazo no acusará en exceso el traspié de hoy: después del mismo, las acciones han pasado a valer 398 dólares, 22 veces por encima de su cotización de 2002.