Atenas fija la deuda en el 145% del PIB

Grecia y Portugal empeoran de nuevo sus previsiones macroeconómicas

Grecia revisó ayer al alza el déficit y la deuda registrados en 2010, que se elevaron al 10,6% y al 145% del PIB respectivamente. Estas cifras se conocen en una semana crucial, en la que coinciden dos huelgas generales y el refrendo del Parlamento a los últimos recortes de gasto. Por su parte, Portugal revisó al alza la caída del PIB para 2012, que llegará hasta el 2,8% en tasa anual.

El Ejecutivo griego ganó una batalla la semana pasada al lograr que la troika liberara el sexto tramo de ayuda del primer rescate, valorado en 8.000 millones de euros, al comprobar que los ajustes solicitados van por buen camino. Sin embargo, al Gobierno presidido por Yorgos Papandreu le quedan mil contiendas por dirimir en los próximos días. Y un buen ejemplo de ello es esta semana en la que tiene que sortear varios obstáculos.

El primero, y quizá el más importante, es la aprobación del proyecto de ley de recortes adicionales para ingresar 7.100 millones de euros hasta 2012, que procederán de la congelación de la oferta de empleo público (no se cubrirán los puestos de trabajos vacantes por las jubilaciones), el envío a la reserva de 30.000 funcionarios, la eliminación de pagas extraordinarias y la rebaja del salario mínimo. Un plan que ha contado con el rechazo unánime de la oposición y que ha levantado serias discrepancias entre las filas del partido gubernamental socialista Pasok, que tiene una estrecha mayoría de 154 parlamentarios de un total de 300. Esa mayoría corre peligro si algunos parlamentarios de esa formación cumplen con su amenaza y se pasan al grupo mixto si finalmente sale adelante el enésimo plan de ajuste. Especialmente vehemente se ha mostrado el diputado Thomas Rombopulos, quién anunció que se independizará si se aprueba una reducción del salario mínimo de 750 a 500 euros en el sector privado, tal y como exigió la troika.

Dos huelgas generales

Esta votación se celebrará el jueves en mitad de una fuerte contestación social. Las dos mayores organizaciones sindicales, que representan a más de la mitad de los cuatro millones de trabajadores, han convocado huelga general mañana y el jueves para protestar precisamente por esos recortes. Unos ajustes que quizá aumentarán de nuevo en los próximos meses tras la confirmación de que la deuda y el déficit griego a finales de 2010 fueron mayores de lo reconocido inicialmente.

La Autoridad de Estadísticas de Grecia anunció que la deuda pública se elevó finalmente a 329.400 millones, lo que equivale al 144,9% del PIB, frente al 142,8% declarado con anterioridad. Esto supone un desvío de 5.000 millones de euros que deberá ser compensado con otro ajuste. Y ese mayor incremento de la deuda también ha tenido un impacto sobre el déficit, que finalmente se elevó al 10,6 % del PIB (24.100 millones de euros).

El economista jefe del BCE, Jürgen Stark, criticó ayer los plazos demasiado ajustados que se han impuesto a Grecia para reconducir su déficit y su deuda. "Desde un principio estaba claro que los esfuerzos de Grecia por salir de la crisis iban a ser un maratón que tomaría mucho tiempo", dijo ayer en su última comparecencia en el Parlamento Europeo antes de dimitir por su rechazo a la compra de deuda italiana y española por parte del BCE.

Mayor ajuste en el país vecino

Los recortes también están haciendo estragos en otra de las economías intervenidas en la UE. El PIB de Portugal caerá un 2,8% en tasa anual en 2012, lo que supone un aumento de seis décimas respecto a la última estimación, y y el paro se disparará hasta el 13,4%. Así lo aseguró ayer el ministro de Finanzas de Portugal, Vítor Gaspar, quién detalló esas previsiones durante la presentación de los Presupuestos para el próximo año, que incluyen el plan de ajuste más duro de las últimas décadas para reducir el déficit público al 4,6% del PIB el próximo ejercicio.

El Bundesbank alerta del parón en Alemania

El Banco Central alemán (Bundesbank) alertó ayer sobre un empeoramiento de las perspectivas económicas en Alemania para la última mitad del ejercicio. En su boletín mensual de octubre, hecho público ayer, el Bundesbank advirtió que los últimos datos de actividad ya reflejan este empeoramiento y que la locomotora económica europea se estancó en el segundo trimestre. En ese periodo, el PIB creció solo un 0,1% respecto al primer trimestre, frente a un fuerte avance intertrimestral del 1,3% registrado entre enero y marzo.

El Banco Central de Alemania justifica ese deterioro por la significativa caída de los pedidos. "Para la industria será difícil mantener los próximos meses el aumento del volumen de producción mediante medidas especiales por el notable debilitamiento de la dinámica de la demanda", recalca el informe.

Este cambio de tendencia ya fue advertido la semana pasada por los analistas de la OCDE, quiénes alertaron que Alemania acabará el año con un nítido retroceso del PIB, en lo que podría ser el inicio de otra recesión. Una hipótesis que fue descartada ayer por el Bundesbank, quién mantuvo su previsión de un fuerte avance en el tercer trimestre por la robustez de la producción industrial y de la construcción.