Durante 30 años ha trabajado para la familia

El exabogado de Ruiz-Mateos se suma a las acciones penales contra la familia

El que fuera durante casi 30 años abogado de confianza de José María Ruiz-Mateos, Joaquín Yvancos, ha abandonado su defensa y se ha sumado a las acciones penales que han iniciado los inversores de Nueva Rumasa contra la familia ante la Audiencia Nacional por estafa y otros presuntos delitos.

Según han informado fuentes jurídicas, Yvancos solicitó la semana pasada su personación en el procedimiento penal en nombre de su suegro y un amigo de éste que invirtieron 50.000 euros cada uno en los pagarés emitidos por Nueva Rumasa.

La personación se produce después de que Yvancos haya abandonado la defensa del patriarca de la familia por discrepancias, tanto en la operación de venta del grupo al experto en liquidación de empresas Ángel de Cabo como en la estrategia de defensa que pretendían seguir los seis hijos varones.

Según las mismas fuentes, los hijos -asesorados por el abogado y exfiscal Ignacio Peláez- tenían previsto descargar toda la responsabilidad sobre la gestión de las empresas en su padre y en el propio Yvancos.

El juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz, que tiene que decidir todavía si admite la personación del exabogado de Ruiz-Mateos, empezará mañana a tomar declaración a los miembros de la familia, imputados, entre otros, por los presuntos delitos de estafa, insolvencia punible y apropiación indebida.

Más de 300 inversores de pagarés de la empresas de Nueva Rumasa se han personado en la investigación penal abierta por el Juzgado Central de Instrucción número 5 de Madrid, que ha ordenado que la familia Ruiz-Mateos aporte una fianza de 30 millones de euros para hacer frente a las responsabilidades civiles que se les reclaman.

Las mismas fuentes han apuntado que el cabeza de la familia, que ahora está representado por el abogado Francisco José García Martín, podría excusar su presencia ante la Audiencia Nacional por sufrir Parkinson y demencia senil.

Junto al padre están citados a declarar mañana su mujer, María Teresa Rivero, y sus hijos Zoilo y Álvaro Ruiz-Mateos, mientras que el resto de los descendientes varones y su sobrino Zoilo Pazos Jiménez están llamados a comparecer el miércoles.