Prevista para el 23 de octubre

España pedirá a la UE debatir un programa de crecimiento en la próxima cumbre

El Gobierno español quiere que en la cumbre de la Unión Europea del próximo día 23 se discuta un programa para impulsar el crecimiento y el empleo en el bloque, según ha explicado el secretario de Estado para la UE, Diego López Garrido.

España considera que "no es suficiente" con las políticas de ajuste fiscal y de mercado interior que se plantean y quiere que todo eso se discuta también desde "una perspectiva de crecimiento y empleo", indicó López Garrido en declaraciones telefónicas.

El secretario de Estado planteó la iniciativa hoy al presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, quien trató por videoconferencia con los responsables de Asuntos Europeos de los Veintisiete los preparativos de la cumbre.

La cita, que reunirá en Bruselas a los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión, se pospuso ayer de los días 17 y 18 al 23 con el objetivo de ganar tiempo para finalizar una estrategia integral contra las crisis de la deuda de la eurozona y helena y proteger al sector bancario.

Van Rompuy insistió hoy a los Estados miembros en la necesidad de tener un "paquete global" que incluya todos esos elementos y que esté listo a tiempo para la próxima cumbre del G-20, que se celebrará en Cannes (Francia) a principios de noviembre, explicó López Garrido.

Con la vista puesta en la cumbre, los Estados miembros acordaron hoy celebrar una nueva reunión del Consejo de Asuntos Generales -como la que esta jornada tiene lugar en Luxemburgo- para preparar la cita.

æpermil;sta se celebraría el día 22, después de un encuentro de ministros de Finanzas de los Veintisiete y de la zona euro, aún sin fecha definitiva, y justo antes de la reunión de jefes de Estado y de Gobierno.

El debate que plantea España sobre la necesidad de una estrategia europea para complementar las políticas de ajuste con estímulos ha ganado fuerza poco a poco, según fuentes diplomáticas.

La pasada semana, Holanda, Suecia y Finlandia instaron a la Comisión Europea y al Consejo Europeo a asumir un "papel de liderazgo" en el desarrollo y la adopción de medidas para promover el crecimiento económico, en una carta conjunta.

Poco antes, los ministros de Finanzas comunitarios recomendaron a los países con más margen de maniobra en sus cuentas que dejen actuar a los estabilizadores automáticos, que en tiempos de crisis elevan el gasto social y contribuyen a mantener la demanda, sin perder de vista la sostenibilidad de sus finanzas públicas.

Esta recomendación se dirigiría a los Estados miembros que no tienen abierto un procedimiento por déficit excesivo -Luxemburgo, Suecia, Finlandia y Estonia- así como a países que siguen una orientación adecuada hacia los objetivos presupuestarios a medio plazo y tienen riesgos presupuestarios limitados, como Alemania.

Además, España quiere que las conclusiones de la próxima cumbre subrayen la necesidad de una mayor integración fiscal en Europa y, concretamente, que apuesten por la creación de eurobonos y por armonizar la base imponible del impuesto de sociedades, explicó López Garrido.

Por último, el gabinete defiende que los jefes de Estado y de Gobierno acuerden llevar la propuesta para crear una tasa a las transacciones financieras a la cumbre del G-20, una idea que también avalan otros como Francia, Alemania o la Comisión Europea.

Sin embargo, hoy la República Checa y el Reino Unido expresaron su oposición, en la reunión de responsables de Asuntos Europeos que ha comenzado a preparar los textos de la cumbre.

López Garrido subrayó que esa tasa está "absolutamente justificada" después del dinero público invertido en salvaguardar al sector bancario durante la crisis y a la vista de las exenciones fiscales de las que se benefician los bancos.