La agencia critica la situación presupuestaria de las comunidades autónomas

Fitch baja la calificación a España e Italia

Golpe a la solvencia de España e Italia. Fitch ha rebajado en dos escalones el rating de la deuda a largo plazo de ambos países, y los mantiene en perspectiva negativa. La nota española baja de AA+ hasta AA-, a la vista del agravamiento de crisis de la zona euro y las dificultades presupuestarias de las comunidades autónomas. Italia queda aún más cuestionada: solo dos días después de que Moody's la rebajara tres escalones, Fitch la ha degradado desde AA- a A+.

La agencia de calificación de riesgos Fitch ha rebajado esta tarde la nota sobre la deuda española a largo plazo en dos escalones, hasta el AA-, manteniendo la vigilancia en negativo. Al tiempo, la nota a corto plazo continúa en F1+. La disparidad temporal de las evaluaciones se basa en las dudas de la agencia sobre el crecimiento futuro: así, Fitch no cree que el PIB crezca por encima del 2% hasta la segunda mitad de la década, y espera que el paro se mantendrá en niveles muy elevados en el medio plazo.

La agencia explica la rebaja por un aspecto externo y otro interno: por una parte, la intensificación de la crisis soberana de la zona euro "ha impactado negativamente la estabilidad financiera y las previsiones de crecimiento de toda la región", afectando especialmente a España por su alto nivel de endeudamiento externo neto y la fragilidad de su recuperación económica.

Pero también Fitch se fija en un hecho diferencial español: "el rendimiento presupuestario de algunas de las comunidades autónomas". Ya el mes pasado, la agencia rebajó la nota de cinco comunidades autónomas, y hoy ha insistido en destacar sus perspectivas negativas para ese nivel de Administración, "como reflejo del todavía difícil entorno fiscal y económico, y los riesgos de ejecutar algunas de las medidas de recorte de costes anunciadas". Así, Fitch critica los dispendios autonómicos, pero también siembra dudas sobre la viabilidad política y social de algunos de los ajustes emprendidos por los nuevos Gobiernos de las comunidades.

Eso sí: la agencia estadounidense sigue juzgando a España como un emisor "solvente y sistémicamente importante", de donde deduce que, en último término, "el BCE y/o el FMI y el fondo de estabilidad financiera le darían su apoyo para evitar una crisis de liquidez autocumplida". En román paladino: si las cosas se tuercen hasta niveles alarmantes, el peso económico de España situaría al país entre los demasiado grandes para caer.

En su comunicado, Fitch reconoce que el proceso para volver a equilibrar la economía española "está bien encaminado, pero aún no se ha completado" y probablemente "pesará más sobre el crecimiento económico a medio plazo". Así, pese a las "importantes medidas ya adoptadas por el Gobierno, se requerirán reformas estructurales adicionales para elevar la competitividad y productividad del país".

Un detalle para la esperanza: aunque el crecimiento estará lastrado durante los próximos cuatro años, fundamentalmente por la elevada tasa de paro, "Fitch espera que el crecimiento potencial a largo plazo, posterior a 2015, excederá la media de la zona euro.

A pesar de "debilitar el perfil de riesgo", Fitch sigue viendo la solvencia soberana española como segura. Según sus pronósticos, la deuda pública tocará techo en 2013 al alcanzar el 72% del PIB, "muy por debajo de la previsión general de la zona euro, del 89%". Así, la nueva calificación de AA- "refleja fundamentales fuertes: una economía diversificada con alto valor añadido y una fuerte gobernanza". Como paradójico colofón al recorte de la nota, Fitch concluye que "la respuesta política del Gobierno ha sido creíble y agresiva".

Fitch se suma a Standard & Poors y Moody's y rebaja la nota a Italia

La agencia de rating ha rebajado la solvencia de la deuda italiana un escalón, de A+ a AA- con perspectiva negativa ante la intensificación de la crisis de la zona euro que representa un "un significativo shock financiero y económico" que agudiza el perfil de riesgo de Italia.

En su nota Fitch afirma que el alto nivel de deuda pública, la necesidad de financiación y las bajas previsiones de crecimiento de la economía italiana hacen al país vulnerable ante un recrudecimiento de la crisis europea. En el informe Fitch especifica que la perspectiva negativa se debe a los riesgos asociados al recrudecimiento de la crisis financiera de la zona euro y ante una posible desviación del objetivo presupuestario.

"Como Fitch había advertido previamente, encontrar una solución creíble e integral a la crisis resulta política y técnicamente complejo y necesitará tiempo para ganarse la confianza de los inversores", apunta la agencia, que advierte de que "mientras tanto, la crisis ha afectado negativamente a la estabilidad financiera de la región". la agencia además ha degradado el rating a corto plazo de Italia, que pasa a F1 desde F1+.

Se trata de la segunda rebaja de rating que recibe Italia esta semana. El miércoles Moody's rebajó su solvencia tres escalones, de Aa2 a A2, por el elevado nivel de deuda pública que en opinión de la agencia impedirá al país cumplir sus compromisos de consolidación fiscal. Además, el pasado 19 de septiembre Standard & Poor's también bajó la nota de Italia de A+ a A con perspectiva negativa, por considerar que las previsiones de crecimiento de la economía italiana se han "debilitado".

Fitch también ha tenido palabras para Portugal. La agencia de calificación mantiene la perspectiva negativa a la deuda soberana lusa y ha mantenido en BBB- su nivel de solvencia a la espera de la evolución de su ajuste presupuestario.

Laura Salces